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domingo, 10 de abril de 2011

Tierra y libertad, fue su lema revolucionario


Emiliano Zapata Salazar, nació en Anenecuilco, Morelos, el 8 de agosto de 1879. Fue hijo de Gabriel Zapata y Cleofas Salazar, humildes campesinos dedicados a la compra y venta de animales y a la producción de lo que sus tierras les daba.
Desde niño, Zapata aprendió las labores del campo y a criar ganado. A los 16 años perdió a sus padres y se dedicó a cuidar las pobres tierras que heredó. Se apasionó por los caballos y fue un gran conocedor de estos maravillosos animales.
Desde 1902, participó en comisiones que defendían los derechos agrarios de los campesinos, ante las injusticias que cometían los dueños de las haciendas y en 1909 fue elegido como representante de su pueblo. Era tal la confianza que tenían el él, que los ancianos de la comunidad le entregaron todos los documentos de sus propiedades.
Formó parte del 9° Regimiento del Ejército en Cuernavaca, Morelos pero fue dado de baja por influencias del dueño de la hacienda de Tenextepango.
Como el gobierno no resolvía los conflictos de la posesión de la tierra, Zapata se dedicó a repartir las tierras de varios lugares porque decía que "la tierra era de quien la trabajaba".
En el Plan de San Luis promulgado por Francisco I. Madero durante la Revolución Mexicana, se manifestaba la restitución de tierras a las comunidades despojadas durante el Porfiriato, por lo que Zapata, rápidamente reclutó un ejército de peones indígenas de los pueblos y las haciendas de Morelos y con el grito de guerra "Tierra y Libertad", se unió en 1910 a la Revolución Mexicana cuyo objetivo era derrocar al régimen de Porfirio Díaz.
Cuando Madero resultó electo presidente, pidió que se desarmaran los ejércitos zapatistas, por lo que a cambio Emiliano Zapata, le pidió que devolviera las tierras quitadas a los campesinos durante el porfiriato.
Madero realizó un viaje a Cuernavaca con la idea de cambiar al entonces gobernador, acuerdo que había realizado con Zapata, pero que motivó una campaña en contra del llamado "Caudillo del Sur" a quien hicieron aparecer como un bandido y rebelde.
Zapata inició el desarme (licenciamiento) de sus tropas pero las acusaciones en su contra siguieron en la ciudad de México, por lo que se trasladó para hablar con Madero y pedirle de inmediato la restitución de las tierras, la destitución del gobernador y el retiro de las tropas federales a cambio de retirarse a la vida privada.


Sin embargo, las tropas federales siguieron avanzando, por órdenes de Victoriano Huerta, por lo que Zapata mandó un mensaje a Madero, diciéndole que sentía, que en lugar de apoyar la revolución, se estaba entregando a enemigos.
Zapata perdió la confianza en Madero y le sugirieron que fuera aprehendido, pero mejor le pidió a Madero que abandonara Morelos y los dejara arreglar solos sus asuntos y se dedicó, a formular su propio programa de reforma agraria, conocido con el nombre de Plan de Ayala, que pretendía redistribuir la tierra entre los campesinos.
Así, durante las presidencias del dictador Victoriano Huerta y de enustiano Carranza, Zapata siguió manteniendo sus actividades guerrilleras en contra del gobierno, extendiendo su poder por todo el sur de México.
Más tarde, junto con Francisco Villa, que había aceptado el Plan de Ayala, entró en la ciudad de México en 1914. Al año siguiente, Zapata se retiró a Morelos, donde continuó defendiendo sus posiciones, frente a las tropas constitucionalistas.
Zapata confió plenamente en el Coronel Jesús M. Guajardo, quien aparentemente lo apoyaría en todas sus acciones contra el gobierno y con quien intercambiaba ideas y cartas que cayeron en manos del gobernador. Este hecho fue aprovechado para manipular la información, es decir, el gobernador redactaba las cartas y hacía que Guajardo las firmara, de este modo se fue enterando de todos los planes y movimientos de Zapata, lo que facilitó la organización de la emboscada que le costaría la vida.
El 8 de abril de 1919, Zapata salió rumbo a Chinameca , había pedido a Guajardo que definiera su posición y se uniera a ellos y el General Pablo González por fin dio la orden de que Emiliano Zapata fuera traído vivo o muerto y salió con su escolta rumbo a Chinameca, en el estado de Morelos.
Guajardo, mandó fusilar a varios soldados y así demostró su "lealtad" a Zapata, quien accedió a concederle una entrevista pero antes se llevó a cabo una batalla simulada en Jonacatepec.
El 10 de abril, Guajardo invitó a Zapata para comer juntos en la hacienda de Chinameca. Zapata aceptó saliendo a caballo con 10 hombres, pero las órdenes eran que cuando llegara a la hacienda, al primer llamado de honor se le hicieran honores de general y al segundo hicieran fuego contra él. Así, al entrar a la hacienda, Zapata fue embozcado y acribillado hasta morir.

lunes, 12 de abril de 2010

Valoración múltiple de Emiliano Zapata

Emiliano Zapata, caudillo revolucionario agrarista del sur, fue asesinado el 10 de abril de 1919, en el Estado de Morelos. Su aportación a la compleja dialéctica interna de la Revolución mexicana fue decisiva (Plan de Ayala contra Madero, enfrentamiento contra Carranza en la lucha de facciones a partir de 1914), sin perjuicio de que, entre otros, como Villa, fue él ciertamente uno de los derrotados de la revolución (pues la consumación estuvo en manos de los caudillos del norte: Venustiano Carranza -Constitución de 1917-, Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles: afianzamiento político de su grupo en la cima de la Revolución y creación, en 1929, del Partido Nacional Revolucionario, hoy PRI).

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Emiliano Zapata Salazar
1879-1919

Don Arnaldo Córdova, en su fundamental libro La ideología de la Revolución Mexicana (Era, México DF, varias ediciones) sitúa a Villa, a Zapata y a los Flores Magón en capítulo aparte bajo el título La otra revolución: "A Zapata lo seguían masas de comuneros pueblerinos despojados de sus tierras, mientras que a Villa lo seguían masas de peones, aparceros, arrieros y buhoneros que jamás habían tenido un pedazo de tierra como propio; las perspectivas de su lucha eran, por principio, diferentes: Para Zapata, del sur, donde abundaban las comunidades agrarias despojadas, lo fundamental era devolverles la tierra; para Villa, del norte donde abundaban los latifundios, lo básico era dividir las haciendas. Pero sobre esas mismas bases ambos son identificados como los verdaderos campeones del reparto de tierras y, nuevamente, de la instauración de la pequeña propiedad en el campo" (pp. 144 y 145).

José Revueltas, por otro lado, insertado en la tradición del materialismo marxista con su correspondiente hipóstasis monista del análisis de clase como dispositivo cardinal de los procesos históricos (hipóstasis que, sin desestimar al materialismo histórico, es no obstante necesario desactivar y superar dialécticamente), plantea en su fundamental libro de 1962 Ensayo sobre un proletariado sin cabeza, por cuanto a la disputa en el seno de la Revolución entre zapatistas, villistas y el carrancismo, lo siguiente:

"Después de la fase que representa este discurso -de Carranza- de Hermosillo, dirigido a condenar los propósitos de la "desatinada" izquierda revolucionaria de aquel entonces que representaron, desde el seno del propio carrancismo, Lucio Blanco y Francisco Múgica, la ideología democrático-burguesa dominante tenía que hacer frente a la cuestión interna más grave que se le planteaba en el momento: la lucha contra el problema militar representado por Villa y la División del Norte, y la lucha, de carácter más profundo y de mayor importancia histórica, contra el problema de la revolución campesino popular, representada por la alianza Zapata-Villa que se produjo desde la Convención Militar de Aguascalientes en 1914. El exorcismo de Carranza para conjurar este peligro fue la ley del 6 de enero de 1915. [...] La ley del 6 de enero de 1915, con que se inicia en el orden jurídico la reforma agraria burguesa, es, en efecto, la respuesta con que Carranza mediatiza y traba el desarrollo de la revolución campesino-popular de Zapata, para derrotarla más tarde por medio del cohecho, la traición y, finalmente, el artero asesinato del caudillo suriano" (pp. 159 y 160 de la edición de Era).

Mediatización ideológica y derrota política que, previa síntesis histórica coajada durante el cardenismo y su decisivo impulso a la reforma agraria, llevó a Emiliano Zapata a convertirse en uno de los símbolos social-populares del régimen post-revolucionario priísta, incorporado al mausoleo ideológico del "sistema" mientras fue posible mantener las directrices maestras de la conducción del Estado dentro de los cauces del nacionalismo revolucionario cardenista: "Miembro de la primera generación que vive en la paz de la post-Revolución y de una clase media educada en sus escuelas, cree y se forma en la idea de un proyecto nacional y revolucionario triunfante... Y así creció con la promesa y los logros de un Estado nacionalista y revolucionario y los de una generación de artistas e intelectuales críticos que pudieron y quisieron vincular cultura y poder, nacionalismo y unviersalidad, conciencia revolucionaria y actividad política; creatividad artística, seriedad analítica y acción institucional. Maduró junto a las grandes y magníficas realizaciones de la Revolución Mexicana...", dice de sí mismo en sus memorias don José López Portillo, considerado como el último presidente -1976-1982- insertado dentro del ortograma ideológico y político del nacionalismo revolucionario tras cuyo sexenio, rematado precisamente con la nacionalización de la Banca en 1982, vino a instaurarse el bloque neoliberal-tecnocrático en el núcleo del cuerpo político del Estado mexicano.

Antes de ello, a partir fundamentalmente de la década de los 40, la de Emiliano Zapata hubo de convertirse, por vía de Rubén Jaramillo, combatiente del zapatismo originario, en una de las figuras centrales dentro de los primeros movimientos de guerrilla rural que desembocaría luego, a partir de la Revolución cubana del 59 y de la expansión del guevarismo, en la lucha clandestina y de guerrilla urbana marxista, leninista y comunista, como la de la Liga Comunista 23 de septiembre.

Luego de dos décadas de implantación orgánica del bloque neoliberal-tecnocrático en el núcleo del Estado mexicano, la de Zapata fue una imágen catapultada con inusitado éxito mediático a nivel literalmente global a través del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en 1994, pasando a convertirse, de líder y símbolo de la lucha campesina y agrarista en la revolución mexicana y en las luchas de guerrilla rural y urbana durante los 40, los 50, los 60 y 70, a figura de la resistencia global anti-sistema bajo su sigular transformación o simbiosis con el rostro del ya archiconocido Subcomandante Marcos.

De líder campesino a ícono global anti-sistema; de portador de armas y fusil, a imágen emblemática de la metafísica retórica indigenista postmoderna y de la resistencia otro-mundo-es-posible, como la utilizada por el ridículo e insufrible poeta radical y ético Eduardo Galeano cuando, en uno de sus artículos de ocurrencias, tuvo la simpatía ética de hacer el juego de palabras para referirse al irakí que lanzó su zapato a Bush en el ya mundialmente conocido percance en Irak, y lo llamó, atención: el zapatista de Irak.

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Tanto Andrés Manuel López Obrador como Marcelo Ebrard, entre otros políticos nacionalistas y otras organizaciones de lucha popular y social, rescatan en sus discursos y acciones a la figura de Emiliano Zapata.

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El libro fundamental sobre Zapata es el ya clásico estudio de John Womack Jr. Zapata y la revolución mexicana, editado por vez primera por Siglo XXI en 1969 y con múltiples reediciones.

fuente- el revolucionario.org

sábado, 10 de abril de 2010

10 de Abril no se olvida




Oaxaca de juarez, ciudad de la resistencia a 10 de Abril del 2010. En este aniversario luctuoso 91 del asesinato de uno de los maximos lideres del movimiento revolucionario en Mexico, el general Emiliano Zapata, al filo de las 10:30 horas de la mañana empezaron a arribar los contingentes de la seccion 22 del SNTE y de organizaciones sociales adherentes a la asamblea popular al monumento del caudillo revolucionario, ubicado en el boulevard Eduardo Vasconcelos frente a la secundaria tecnica 6, lugar del cual funcionarios del gobierno de Ulises Ruiz salieron practicamente corriendo cuando se enteraron que se acercaba el contingente magisterial, no sin antes concluir su acto protocolario.

El acto politico magisterial y popular, inicio pocos minutos antes de las 11 de la mañana, diversoso oradores hicieron uso de la palabra para recordar al pueblo de Oaxaca que los ideales y la lucha de Emiliano Zapata y del campesinado en mexico es una lucha inconclusa y constante, que sige presente. Asi tambien se exclamaron las consignas ¨zapata vive, la lucha sigue¨ y ¨la appo vive¨

Los diferentes oradores coinsidieron en que se debe castigar a los responsables de la represion del movimiento popular del 2006, y se debe continuar exigiendo la libertad de los presos politicos y la presentacion con vida de los desaparecidos.

redaccion - Raul Alberto
videos del MJL


Los de Abajo


En memoria de Emiliano Zapata

Gloria Muñoz Ramírez

Hoy se cumplen 91 años del asesinato a traición de Emiliano Zapata, aniversario luctuoso que ha sido aprovechado para organizar el segundo Encuentro Nacional por la Rearticulación del Movimiento Indígena, reunión de la que el Congreso Nacional Indígena (CNI) se ha deslindado tajantemente, pues, señala, la convocatoria proviene de personas y organizaciones insertas en el gobierno federal o los gobiernos de los estados.

El CNI, espacio de reflexión en red convocado en 1996 por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ha logrado reunir el abanico más amplio del movimiento indígena nacional. La organización previa al CNI fue el Foro Nacional Indígena y las negociaciones de San Andrés Sakamch’en de los Pobres, que dieron lugar a los acuerdos de San Andrés, documento que el CNI reivindica como la verdadera Constitución de los pueblos indios.

Desde la traición de la clase política mexicana en 2001, que negó la inserción de los acuerdos en la Constitución mexicana, los pueblos indios en resistencia decidieron hacerlos efectivos en la práctica, con el fortalecimiento y la construcción de las autonomías y la defensa del territorio.

El CNI, la casa de los pueblos indios, sigue caminando por esa vía, por lo que defenderá a todo trance la autonomía e independencia del movimiento indígena y del Congreso Nacional Indígena con respecto a cualquier gobierno y los partidos políticos. Que nadie se confunda, pues, con el encuentro que en estos días se realiza en la ciudad de México.

El CNI sigue también en el horizonte de la otra campaña, como lo ratificó en el cuarto Congreso Nacional Indígena, en la comunidad San Pedro Atlapulco, en mayo de 2006. En días recientes, en la comunidad wixárika de Bancos de San Hipólico, en Durango, los pueblos wixárika, cora, odam, coca, nahua, purhépecha, triqui, ñahñu, tzotzil y mixteco de Durango, Nayarit, Jalisco, Michoacán, el estado de México, el Distrito Federal, San Luis Potosí, Chiapas, Puebla, Guerrero y Tlaxcala, rechazaron la actual elaboración de diversas iniciativas de leyes indígenas estatales en Chiapas, Sonora, Puebla, Michoacán y el Distrito Federal.

Los pueblos, naciones, tribus y barrios que continúan su reflexión dentro del CNI honran hoy la memoria de Emiliano Zapata oponiéndose a los proyectos carreteros, turísticos, inmobiliarios, mineros, agroindustriales, de plantación de semillas transgénicas, de construcción de presas y campos eólicos en todos los territorios… y manifiestan que en el ejercicio de la autodefensa indígena impediremos la ejecución de dichos proyectos en las tierras de nuestros pueblos.

lunes, 5 de abril de 2010

Emiliano zapata

Emiliano Zapata

Revolucionario mexicano nacido en San Miguel de Anenecuilco el 8 de Agosto de 1880 – muerto en Chinameca el 10 de abril de 1919.

Nacido en 1880 en San Miguel de Anenecuilco, Morelos, en el seno de una familia paisana, trabaja como cuidador de ganado.

En 1906 se une a la Junta de Cuatla que reivindica para sus trabajadores las tierras comunales de los paisanos indios de Morelos, y que es reprimida violentamente por el gobierno.

Hijo de granjeros, la piel mate y buen caballero, dirige el movimiento de ocupación de tierras, formado por granjeros vestidos de una camisa y pantalones blancos quienes, a los gritos de "tierra y libertad", entran en las haciendas defendidas por sus propietarios.

Después de haber obtenido su rendición, las haciendas son expropiadas y repartidas entre los paisanos que las trabajan.

Como líder de la rebelión, Zapata debe refugiarse en la montaña durante la represión.

Reaparece en 1909, siendo proclamado presidente de la Junta de Defensa de tierras de Ayala, comenzando de esta manera su actividad revolucionaria.

En marzo de 1911 se une al movimiento guerrillero de Madero, reforzando el Plan de San Luis Potosí contra el dictador Porfirio Díaz.

El Plan Ayala preve la restitución de las tierras a la población indígena y una verdadera Reforma Agraria.

Su ascenso político lo conduce a hacerse cargo de la organización del movimiento revolucionario en el sur de México, siendo nombrado jefe supremo del movimiento revolucionario de la región meridional, después jefe maderista de Morelos.

Después de la suba de Madero al poder, Emiliano Zapata se levanta contra éste último en razón de su poca diligencia en aplicar la Reforma Agraria, objetivo principal de la Revolución Mexicana.

Su esfuerzo por la Reforma Agraria le valió también la enemistad de Carranza.

El ataque de Victoriano Huerta contra el gobierno de Madero, quien lo hace asesinar, lo empuja a unirse a las tropas constitucionales en 1913.

Un año más tarde, con Pancho Villa y Orozco, firman la Convención de Aguascalientes, rechazada por Carranza, en el curso de la cual deciden ocupar la capital mexicana con las fuerzas convencionales (1914).

La fuerza de las tropas zapatistas le permite ocupar la capital en dos ocasiones, controlando la mitad del territorio mexicano.

Sin embargo, el fuerte contraataque del presidente Carranza y la derrota que le inflige Álvaro Obregón lo obligan a retirarse hacia Morelos y a instalar su cuartel general en Tlaltizapan, conservando la implantación del movimiento revolucionario en el sur de México.

Después de su retirada, afronta en permanencia los ataques de Carranza, defendiendo la instauración de una auténtica reforma agraria que elimine la repartición desigual de las tierras, y que tome en cuenta los derechos de los indígenas, modelo implantado por Zapata en Tlaltizapan.

Zapata crea también en esta ciudad una red de escuelas y servicios públicos.

La acusación de Zapata hacia su antiguo compañero revolucionario, Carranza, se vuelve pública en su carta abierta de 1919 y dirigida al «Ciudadano Carranza», en la cual lo acusa de haber « aprovechado de la lucha para su propio beneficio y el de sus amigos que lo han ayudado. Después de haber repartido el botín, las riquezas, para realizar negocios, banquetes, fiestas suntuosas, bacanales y orgías.

Y prosiguió su acusación: «Usted no ha pensado jamás que la Revolución pudiese beneficiar al pueblo, a las legiones de oprimidos que usted ha alentado con sus discursos».

En respuesta a esta acusación, Carranza organiza un plan para asesinar a Zapata.

En 1919, es convocado para una entrevista política en el curso de la cual un oficial federal, Jesús Guajardo, le ofrece tropas y apoyo para su campaña, dándole cita en una hacienda situada en un territorio dominado por el general revolucionario.

Según el relato de uno de los testigos (uno de los soldados), llegando al umbral, «a quemarropa y sin darle tiempo de sacar sus pistolas, los soldados que portaban armas tiraron dos salvas, y nuestro inolvidable general Zapata cayó para no levantarse jamás».

Con Zapata, a la edad de 39 años, se había apagado el más feroz defensor de los derechos de los indios mexicanos y de la Reforma Agraria.

Su ejemplo ha sido retomado, más recientemente en la actualidad, por el Sub Comandante Marcos a la cabeza del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que defiende los derechos de los indígenas de Chiapas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Los movimientos sociales, las revoluciones, mueren cuando se institucionalizan


1. La principal oposición a las luchas sociales y a las revoluciones es, obviamente, la clase conservadora o reaccionaria que ha sido desplazada del poder. Las revoluciones las hacen los pueblos explotados y oprimidos para liberarse de los grandes empresarios y de los gobiernos a su servicio y, cuando las luchas del pueblo triunfan, los primeros en reorganizarse para recuperar sus privilegios y riquezas son los derrocados. Así sucedió en la Francia del siglo18, en México, Rusia, China, Cuba, Nicaragua y otros países en los 20. Pero además de las oposiciones obvias de la derecha, en casi todos los países han surgido oposiciones desde la izquierda con el fin de exigir que las revoluciones se radicalicen, que sean auténticas, que no se institucionalicen, que no mueran. Estas oposiciones no pueden confundirse con las que están al servicio del imperio.

2. Me acaba de llegar un comunicado del Movimiento Indígena Pachakuti de Bolivia firmado por Román Loayza, Félix Santos y Felipe Quispe, indígenas que llevan décadas luchando por los intereses del pueblo boliviano. Señalan que Evo Morales y el MAS han pisoteado las Autonomías Indígenas al reducirlas a meras alcaldías rurales; que pretende utilizar a los pueblos indígenas como simple masa sin conciencia ni criterio y que no ha habido nacionalización de hidrocarburos (porque) las multinacionales siguen imponiendo su dictado. La corrupción ha aumentado: los masistas que vivían en El Alto ahora se compran casas lujosas en la exclusiva zona Sur de La Paz. Sus luchas contra los terratenientes y clases dominantes a través de las décadas han sido muy importantes. Los compañeros pueden tener razón, pero habría que aquilatar el contexto mundial.

3. Hace unos seis años conocí documentos de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) donde se describían y analizaban las batallas de esa organización. Pablo Dávalos, uno de sus asesores, escribía sobre la experiencia de participar en las instituciones: "Supongamos que vamos a las elecciones y gana (nuestro principal dirigente) Luis Macas. Nos va a pasar lo mismo que a los bolivianos: los cuadros organizativos se convierten en cuadros del Estado y empiezan a legitimar al Estado, un Estado liberal, y cuando hablan lo hacen en función del Estado y ahí ya tienes otras dinámicas y otros comportamientos. Por eso estamos discutiendo qué hacemos, porque otra vez vamos a tener una victoria que la burguesía convierta en derrota, pero no es sólo un problema de los ecuatorianos sino de los bolivianos, los mexicanos...". Esto es importante, ¿pero qué hacer frente las agresiones yanquis?

4. En la Francia de 1789/95, después de derrocamiento de Luis XVI por la gran revolución, la aristocracia, los terratenientes y el alto clero, la derecha del parlamento, buscaron recuperar el poder por medio de mil argucias, pero no pudieron, al parecer fueron enterrados. Sin embargo las filas de la revolución se dividieron entre girondinos y jacobinos, así como un gran pantano o llanura independiente; esas batallas llevaron a la formación del Comité de Salvación Pública que agudizó la confrontación al interior del ala izquierda del parlamento, es decir, entre los revolucionarios, llevando a la guillotina a los dirigentes derrotados. A pesar de ser compañeros de luchas contra el poder durante muchos años fueron acusados injustamente y los argumentos para confrontarse suelen ser siempre los mismos: agentes de la reacción, aliados del enemigo, etcétera.

5. Los mismito sucedió después de la revolución mexicana maderista que derrocó la dictadura de Porfirio Díaz en 1911 pero dejó intacto al ejército y no tocó el poder de la clase dominante. En nombre de establecer la paz y la reconciliación se trató de desarmar a los revolucionarios (Orozco, Zapata); fue tan repudiado y débil presidente Madero que los porfiristas dieron un golpe de Estado para restaurar su poder; pero eso provocó la segunda etapa de la revolución armada que concluyó 1917. La nueva revolución burguesa triunfante persiguió a quienes desde la izquierda radical exigían que se cumplieran las demandas de la población y no descansó hasta asesinar a los que fueron los verdaderos revolucionarios ligados al pueblo (Emiliano Zapata, Ricardo Flores Magón, Francisco Villa) Hoy son héroes para la burguesía después de haber borrado sus ideales y sus luchas.

6. También en Rusia fue derrocado el régimen aristocrático zarista por la revolución de febrero de 1917 y luego los dirigentes de esta revolución fueron echados abajo –ocho meses después- por los revolucionarios bolcheviques encabezados por Lenin. A la muerte de éste en 1924 la confrontación interna entre los revolucionarios cambiaría casi totalmente las perspectivas “proletarias” de la revolución. En Cuba la oposición fue siempre yanqui y de derecha, pero fue derrotada. En la última década han surgido planteamientos de izquierda autogestiva que han realizado fuertes críticas internas a cierta burocracia gubernamental. Sin duda debe respetársele porque no tiene liga alguna con el imperio y su honestidad está fuera de duda. Además estos sectores disidentes radicales de izquierda luchan contra la parálisis y muerte de las revoluciones.

7. Las revoluciones deben barrer con la explotación y la opresión donde quiera que esta se encuentre o quiera esconderse; los enemigos de los pueblos: los grandes burgueses han estado siempre inscritos –por sus acciones y comportamientos- como enemigos de los trabajadores y deben recibir su castigo. Los luchadores sociales de la izquierda radical, los que durante décadas han venido luchando por transformar el país y que siguen siendo oposición, deben tratárseles con el mayor respeto del mundo. Pero también estas oposiciones –me parece- deben medir bien a los que realmente son amigos, enemigos y aliados. ¿Podría decirse que es igual internamente un gobierno de derecha, de centro izquierda o de izquierda? ¿Cómo medir y comparar en importancia y el peso de las políticas imperiales con el peso de las políticas internas?

8. Hace 40 leí de Engels una idea: los socialistas participan en todas las luchas de los trabajadores, en las oposiciones, los ayudan a obtener triunfos, pero ellos siempre siguen adelante. Los movimientos sociales, las revoluciones, para no burocratizarse y no morir, deben estar siempre renovándose y transformándose. Luchemos por las reivindicaciones de los trabajadores, por hacer menos mal sus vidas y por gobiernos menos deshonestos, pero sólo como un medio o una forma para que se agrupen y organicen para batallas más profundas. Los socialistas tienen que estar en todas las luchas contra el capital, la explotación y la opresión, pueden ayudar a construir gobiernos democráticos y progresistas, pero su objetivo es más grande: acabar con el trabajo asalariado y construir una sociedad igualitaria. pedroe@cablered.net.mx


fuente- kaos en la red

sábado, 11 de abril de 2009

ZAPATA VIVE 90 AÑOS DESPUES

Jaime Avilés Ayer, el tiempo cumplió 90 años desde que el general Emiliano Zapata, en medio de una feroz balacera, escapó a galope tendido de la hacienda de Chinameca, hacia la sierra de Puebla donde, afirman quienes lo vieron hace poco, no cambia, no envejece, es el mismo de siempre. Por eso no tienen sentido las ceremonias luctuosas que organiza el oficialismo para celebrar su muerte, es decir, la supuesta derrota de uno de los héroes más populares y trascendentes en la historia de nuestro país. Desde su refugio, Zapata observó cómo el motivo de su levantamiento en armas fue clave para el desarrollo del México del siglo XX.
Hoy, mientras contempla la agonía del sistema que él mismo y de la manera más humilde ayudó a construir, espera la llegada de 2010 con renovadas esperanzas. Sabe que tras el fracaso de los comicios del 5 de julio, el Legislativo se sumará a la lista de los poderes ilegítimos, como hoy por hoy lo son el Ejecutivo y el Judicial. Sabe también que entonces el pueblo tendrá el inalienable derecho de invocar el artículo 39 de la Constitución, que lo autoriza, en todo momento, a cambiar la forma de su gobierno”, para iniciar ahora la nueva revolución pacífica que habrá de fundar la cuarta república.El fraude que vieneEn efecto, una vez más, el partido de la ultraderecha católica, mejor conocido como PAN, se alista para robarse las elecciones de julio, que renovarán los 500 asientos de la Cámara de Diputados, varias gubernaturas y numerosas presidencias municipales.
Esta columna, sábados atrás, habló de la alianza que existe, y que nadie ha desmentido, entre Elba Esther Gordillo, líder vitalicia del mayor sindicato de América Latina (más de un millón de afiliados) y el “gobierno” (o lo que sea) de Felipe Calderón, para darle al PAN la mayoría legislativa que requieren los que aún pretenden consumar la privatización de Petróleos Mexicanos.El acuerdo consiste, se dijo aquí, en que Gordillo obtendrá de los gobernadores priístas que le deben favores todos los votos que necesita Calderón; éste, a cambio, le permitirá designar a los nuevos jueces del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, con lo que ella terminará controlando, con ese filtro, todos los sindicatos de trabajadores al servicio del Estado a lo ancho y largo del país. Claro está que para hacer posible esta tragedia, el público tiene que presenciar una comedia, y ésta ha comenzado a actuarla Germán Martínez, el bulldog que funge como líder del PAN.
Su estrategia es más que obvia: ha lanzado incesantes acusaciones en contra de figuras del PRI –sobre todo Manlio Fabio Beltrones–, con un doble propósito: negar la existencia del movimiento y de los partidos que apoyan a Andrés Manuel López Obrador, y permitir que entren a la pista los conocidos payasos del circo, o sea, los expertos en encuestas.“...desde finales de 2008 y durante enero y febrero de 2009, la gran mayoría de las encuestas de opinión daban puntero al PRI en rangos que estaban entre 40 y 44 por ciento de la intención de voto; asimismo, el PAN se ubicaba en una segunda posición con números entre 25 y 33 por ciento, mientras que el PRD estaba entre 15 y 16 por ciento”, escribe Alberto Aziz Nassif en El Universal del martes 7 de abril. Y añade:“En marzo, dos mediciones han modificado el escenario (...) GEA-ISA reportó una diferencia (de) 39 al PAN y 41 al PRI. Después, Berumen reportó una caída del PRI de casi 10 puntos, por lo cual pasó de 39.9 que tenía en febrero a sólo 30.3 hacia finales de marzo. En esta encuesta el PAN sólo logró avanzar dos puntos, de 25.1 a 27.4, en tanto que el PRD perdió tres puntos y pasó de 15.4 a 12.2. Si el PRI y el PRD perdieron votantes y el PAN sólo avanzó en forma marginal, ¿al PRI le pasa hoy lo que sucedió con López Obrador en marzo de 2006?”, se pregunta el analista.Esta columna recuerda que, en efecto, después de ir muy arriba en todas las mediciones, López Obrador cayó y Calderón empezó a subir, en marzo de 2006, no porque ello ocurriera en la realidad sino porque así lo dijo la agencia GEA-ISA, que pronosticó desde ese momento la “victoria” del panista. Aquel desplante fue un banderazo de salida, o una orden a la que se plegaron el resto de los encuestadores, avalados, claro está, por la televisión. Pero nada de eso era cierto y mucho menos gratuito.En su edición de ayer, La Jornada reveló que en 2006, el gobierno de Vicente Fox, a través de la Secretaría de Gobernación que dirigía Carlos Abascal Carranza, contrató los servicios de GEA-ISA para que favoreciera a Calderón en las encuestas para la Presidencia. Mediante el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), escribe la reportera Elizabeth Velasco, “se localizó el contrato 6800000268, celebrado en febrero de 2006”. En los próximos días, el IFAI tendrá que hacerlo público.
Lo que salga a flote explicará por qué el entonces director de GEA-ISA, Guillermo Valdés, hoy es titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen, la KGB mexicana), o por qué uno de los principales accionistas de GEA-ISA, Jesús Reyes Heroles, es hoy director general de Pemex.La torpeza del dúo que forman Martínez y Calderón es palpable. Quieren hacernos creer que durante los dos primeros meses de 2009, mientras el dólar se iba a las nubes y se perdían 6 mil empleos cada 24 horas; el diesel subía de precio cada semana y la inflación batía sus propios récords, la gente, gracias a los ladridos del bulldog, comprendió que el PAN era la única fuerza política que podía salvarla del PAN, y por lo tanto decidió darle la espalda al PRI y mandar al sótano a López Obrador. Ajá. Suena ridículo, ¿no es cierto? Pues cuidado, porque la televisión no tardará en proclamar a toda hora la patraña del “milagroso” repunte del PAN, que arrasará el 5 de julio, aunque ese día nadie vaya a las urnas.
¿Para qué quiere Calderón votantes si ya tiene a la señora Gordillo? A principios de esta santa semana, la temible dirigente del magisterio recibió en una bandeja la cabeza de Josefina Vázquez Mota, ahora ex secretaria de Educación Pública, su enemiga más aborrecida. Esta, al entregar el cargo, en una ceremonia acompañada por Calderón, empezó a temblar como maraca y debieron llevarle una silla para que se sentara. ¿Era un ataque de pánico? ¿Tan indefensa se sintió, ya sin poder, a merced de doña Elba Estéril? Ay, nanita.Vázquez Mota condenó al hambre a más de 80 trabajadoras de la Dirección Nacional de Educación Indígena, que llevan más de dos años sin cobrar un peso. ¿Temblaba quizá de arrepentimiento por su crueldad? Quién sabe.
Lo cierto es que ahora que la tiene de patitas en la calle, el bulldog asegura que Josefina será número uno en las listas del PAN y líder del Congreso. El feroz cánido olvida que eso mismo le prometió a César Nada (o Nava), cuando el pálido abogado de Calderón salió de Los Pinos a “levantar” la campaña panista, sin que hasta la fecha haya producido una sola frase polémica, una idea defendible o algo más que su deprimente fotografía colgada en mantas de plástico por toda la ciudad.
Ojalá que Guillermo Zapata, el caudillo del son, componga una pieza titulada “alerta, alerta, hay fraude en puerta”, para que la bailemos en las marchas contra el fraude que viene.
fuente- la jornada

Ignoran protestas campesinas en la ceremonia luctuosa de Zapata

Campesinos adheridos a la CNC, durante la ceremonia por el 90 aniversario luctuoso del general Emiliano Zapata en Chinameca, Morelos, lugar donde cayó asesinado el Caudillo del Sur"


Rubicela Morelos Cruz, Ernesto Martínez Elorriaga y Lorenzo Chim, corresponsales

Cuernavaca, Mor., 10 de abril. Por segundo año consecutivo las autoridades panistas conmemoraron en Cuautla la muerte de Emiliano Zapata, en un acto aislado y con un dispositivo de seguridad que acalló las protestas campesinas.
El secretario de la Reforma Agraria, Abelardo Escobar Prieto, y el gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame Castillo, encabezaron el acto oficial en la Plaza Revolución.
Algunos campesinos trataron de protestar y carteles en mano exigieron la entrega de propiedades ejidales, pero fueron cercados y desalentados por elementos de seguridad.
Uno de los manifestantes, Gonzalo Delgado Hernández, iba vestido de manta y quiso acercarse a Escobar Prieto para reclamar sus tierras del ejido Marcelino Rodríguez, de Cuautla, en litigio desde hace más de 50 años, pero no fue atendido.
Mientras, miles de integrantes de organizaciones campesinas realizaban un acto cívico y de protesta en la ex hacienda de Chinameca, municipio de Ciudad Ayala, donde hace 90 años fue asesinado el Caudillo del Sur.
Todas las voces demandaron aumentar el presupuesto al campo para producir los alimentos que necesita el país. Cruz López Aguilar, líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC), dijo que el gobierno federal ha incumplido las expectativas de los mexicanos y son ineficaces las políticas públicas y los programas anticrisis.
“La crisis del campo no sólo es mayor que la urbana, sino da lugar a que organizaciones irregulares recluten a gran cantidad de los nuestros, poniendo en peligro la gobernabilidad”, advirtió.
Insistió en renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y que dejen de condicionarse los apoyos gubernamentales a los campesinos, situación por la cual existe un “retraso destacable” en la siembra del ciclo primavera-verano 2009.
Gerardo Barrios Torres, dirigente de la CNC en Morelos, expuso que ahora más que nunca el campo está abandonado por las autoridades de los tres niveles de gobierno, y criticó a las autoridades panistas por fallar en el cambio prometido, adoptando prácticas de corrupción y represión que antes criticaban al PRI.
El Congreso Agrario Permanente (CAP), en voz de su coordinadora en Morelos, Genoveva Flores Ramírez, dijo que el aniversario luctuoso de Zapata debe servir para que los campesinos levanten la voz y reivindiquen los principios del Caudillo del Sur.
“Exigimos que el gobierno cambie las políticas del sector, porque no han funcionado, y eso se refleja en el censo agropecuario, donde vemos que el campo va en reversa aunque el gobierno afirma lo contrario. También queremos que se ponga fin a la disputa de tierras entre comunidades, y que se invierta más dinero en el sector rural”, reclamó.
Priístas veteranos, miembros de la vieja guardia agrarista y políticos de nuevo cuño, montaron una guardia de honor en el monumento a Zapata, afuera de la ex hacienda de Chinameca. Los dirigentes cenecistas llegaron a caballo desde San Rafael de Zaragoza, municipio de Tlaltizapán.
También participaron la Central Campesina Cardenista, la Confederación Campesina Independiente, la Vanguardia Juvenil Campesina y la Organización Nacional Campesina.
En Nueva Italia, Michoacán, otras agrupaciones exigieron precios justos para maíz y sorgo, apoyos para vivienda, tecnificación del campo, créditos oportunos y baratos y auxilio urgente para la Tierra Caliente, que sufre serios problemas de pobreza causada por el abandono.
En Campeche, cientos de labriegos marcharon por las calles de la capital y acusaron a los gobiernos derechistas de aspirar al regreso del latifundismo y pretender que los campesinos se conviertan en peones acasillados de los terratenientes.
También proclamaron que gracias a la organización campesina fracasó el proyecto de la empresa Golden Gate, de adquirir 120 mil hectáreas a los ejidos de Pomuch y Champotón para desarrollar plantaciones forestales donde los ejidatarios serían contratados como jornaleros.
fuente- la jornada

Appistas rinden homenaje a Emiliano Zapata y a sus muertos

LA REDACCIóN
MÉXICO, D.F., 10 de abril (apro).- A menos tres meses del tercer aniversario del inicio del conflicto político-social en Oaxaca, miembros de la Asamblea Popular de Los Pueblos de Oaxaca (APPO) y de la sección 22 del SNTE recordaron a sus compañeros muertos en esos sucesos.
Al conmemorar el 90 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, alrededor de 200 activistas se dieron cita en el monumento al caudillo, en la ciudad de Oaxaca, donde también reprobaron el asesinato de Beatriz López Leyva, representante del "gobierno legítimo" en la Costa oaxaqueña, el pasado lunes 6.En el lugar, el dirigente de los maestros, Azael Santiago Chepi, pidió a los presentes estar pendientes de la resolución que emita la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre la investigación que realizó del conflicto social de 2006.Puntualizó:"La jornada de lucha de 2006 en donde todos fuimos testigos de la masacre cometida contra nuestro pueblo no puede quedar en la impunidad, hoy tenemos que exigir, hoy tenemos que luchar, hoy tenemos que salir a las calles".
En el monumento al caudillo fueron colocadas tres ofrendas florales y 30 cruces negras con los nombres de las personas fallecidas durante el conflicto que inició el 22 de mayo de 2006, con los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), encabezados por Enrique Rueda Pacheco.En ese entonces, los maestros pedían a las autoridades estatales una retabulación salarial, y realizaron un plantón en el centro de la ciudad de Oaxaca.El 28 de octubre de 2006, la APPO amaneció en "alerta máxima" ante la posibilidad de que reiniciaran los enfrentamientos armados, que comenzaron el 14 de junio, cuando los inconformes fueron desalojados de forma violenta por elementos poliacos estatales.Un día antes fue asesinado el periodista estadounidense Brad Will, cuando cubría un enfrentamiento entre manifestantes y cuerpos de seguridad en Santa Lucía del Camino, Oaxaca.Luego de que los maestros regresaron a su plantón, el 29 de octubre las fuerzas federales entraron a la capital oaxaqueña y desalojaron el centro histórico. Los muertos empezaron a llenar la lista, que finalmente llegó a 30, de acuerdo con los afectados.A todos ellos recordaron este viernes los appistas y maestros del SNTE, así como a Beatriz López Leyva, exdirigente del PRD en San Pedro Jicayán, cuyo asesinato piden que sea investigado por la Procuraduría General de la República.
fuente- proceso

viernes, 10 de abril de 2009

10 DE ABRIL NO SE OLVIDA !!!

APPO Y SECCION 22 CONMEMORAN EL 90 ANIVERSARIO LUCTUOSO DEL ASESINATO DE EMILIANO ZAPATA

Oaxaca de Juárez ciudad de la resistencia, 10 de Abril 2009; En el marco del 90 aniversario luctuoso del asesinato del general Emiliano Zapata, la APPO y la Sección 22 del SNTE, realizaron una concentración frente al monumento del caudillo revolucionario, a pesar de ser día inhábil, además de ser un día muy significativo para la fe católica ( viernes santo) alrededor de la 10 de la mañana ya se encontraban en el lugar cientos de personas, entre maestros, estudiantes, campesinos y pueblo en general, con la única finalidad de recordar al gigante hombre de Anenecuilco, Morelos.

El acto cívico comenzó aproximadamente a las 10:30 de la mañana, con participación de diversos oradores y de la participación del dirigente de la sección 22 profesor Santiago Chepi, y culmino con el himno “Venceremos”, también se corearon consignas como “Zapata Vive” “la lucha Sigue”, “Presos políticos libertad”, “Ojo por ojo, diente por diente, Ulises la cuenta está pendiente”, “la appo somos todos” fueron los gritos que corearon cientos de gargantas en un día tan significativo. A su vez se recordó que hay compañeros que se encuentra presos por estar del lado del pueblo, tales como Víctor Hugo Martínez Toledo, Miguel Ángel García, Manuel Martínez Moreno, y presos de Xanica, Loxicha y San Blas Atempa, también se recordó a los compañeros caídos en el movimiento social del 2006, asesinatos que hasta el día de hoy siguen impunes. Hubo también cartulinas exigiendo la presentación con vida de los desaparecidos: Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez.

El acto culmino antes del mediodía, y al finalizar se menciono que presuntamente tres compañeros del colectivo Emiliano Zapata fueron detenidos por cuerpos policiacos del estado, compañeros de los cuales se desconoce hasta esta hora su nombre y localización.

Redactado por Raúl Alberto




jueves, 9 de abril de 2009

10 DE ABRIL MOVILIZACION DEL IEEPO AL MONUMENTO A EMILIANO ZAPATA 9 AM



Emiliano Zapata y la Revolución Agraria del Sur

Nunca ha habido un hombre más íntimamente ligado a la historia de su pueblo que Emiliano Zapata.

Cierta ocasión don Gabriel Zapata lloraba desconsolado por la pérdida de las tierras del pueblo de Anenecuilco a manos de los “poderosos amos” de las haciendas azucareras; su pequeño hijo Emiliano, que presenciaba la escena, juró que cuando fuera grande habría de conseguir que les restituyeran sus tierras. No pasaría mucho tiempo para que cumpliera con su promesa.

Emiliano Zapata nació el 8 de agosto de 1879 en el pueblo de Anenecuilco, de la Villa de Ayala; muy joven, a los treinta años, fue electo por sus vecinos como representante para la defensa de las tierras de su pueblo que, como otros muchos del estado de Morelos, luchaban contra la voracidad de las haciendas cañeras.

Miliano, como le decían cariñosamente, pertenecía a una familia cuyas raíces podían rastrearse hasta los días de la lucha por la Independencia nacional. Personalmente había colaborado en la solución de los problemas de su comunidad y simpatizado con la oposición política en Morelos; tenía unas cuantas hectáreas que trabajaba por sí mismo. Gustaba de los caballos. La inglesa Rosa King, dueña del Hotel Buena Vista de Cuernavaca y que conoció personalmente a Zapata, recuerda que “era moreno, como suelen serlo los hombres de Cuautla, y bajo el bigote negro y espeso relucían los hermosos dientes blancos. Vestía el traje de charro de los rancheros, siempre pulcro…”

Zapata pronto tuvo que actuar, a mediados de 1910 y ante la negativa de los dueños de la Hacienda del Hospital para permitir la siembra de temporal, decidió el reparto de tierras. Las reivindicaciones campesinas pronto coincidirían con el reclamo de “Sufragio Efectivo. No Reelección” enarbolado por Francisco I. Madero. Durante los días de feria en Villa de Ayala, en marzo de 1911, Pablo Torres Burgos, Rafael Merino y Emiliano Zapata se amotinaron; a partir de ese momento empezaron a sucederse los levantamientos en varias partes del estado. El acercamiento con el maderismo llenó de esperanza a los campesinos morelenses pues esperaban el cumplimiento del Plan de San Luis, en el sentido de que era de toda justicia restituir a sus antiguos dueños los terrenos de los que habían sido despojados de un modo tan arbitrario. Sólo que la promesa maderista nunca pudo cumplirse, lo que provocó el distanciamiento con Zapata y los suyos.

Madero, el demócrata pasó a ser, a ojos de los zapatistas, un traidor a la Revolución. Para reivindicar los ideales, los revolucionarios de Morelos promulgaron el 25 de noviembre de 1911 el Plan de Ayala que sintetiza sus aspiraciones:

Como parte adicional del plan que invocamos, hacemos constar que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la justicia venal, entrarán en posesión de esos bienes inmuebles desde luego, los pueblos o ciudadanos que tengan sus títulos, correspondientes a esas propiedades, de las cuales han sido despojados por la mala fe de nuestros opresores, manteniendo a todo trance con las armas en la mano la mencionada posesión, y los usurpadores que se consideren con derecho a ellos lo deducirán ante los tribunales


Como parte adicional del plan que invocamos, hacemos constar que los terrenos, montes y aguas que hayan usurpado los hacendados, científicos o caciques a la sombra de la justicia venal, entrarán en posesión de esos bienes inmuebles desde luego, los pueblos o ciudadanos que tengan sus títulos, correspondientes a esas propiedades, de las cuales han sido despojados por la mala fe de nuestros opresores, manteniendo a todo trance con las armas en la mano la mencionada posesión, y los usurpadores que se consideren con derecho a ellos lo deducirán ante los tribunales especiales que se establezcan al triunfo de la Revolución.

A partir de ese momento, el Plan de Ayala se convirtió en la bandera que los zapatistas empuñarían en contra de los sucesivos gobiernos revolucionarios. Esta defensa tenaz de los principios agrarios resultó incomprensible para muchos personajes de la época, no así para los campesinos quienes sentían un profundo apego a su tierra. El general Zapata se lo hizo saber a Francisco Villa durante su entrevista en Xochimilco, el 4 de diciembre de1914: “Le tienen mucho amor a la tierra. Todavía no lo creen cuando se les dice: Esta tierra es tuya. Creen que es un sueño. Pero luego que hayan visto que otros están sacando productos de estas tierras dirán ellos también: Voy a pedir mi tierra y voy a sembrar. Sobre todo ése es el amor que le tiene el pueblo a la tierra. Por lo regular toda la gente de eso se mantiene.”

Durante la utopía zapatista en Morelos se decretó que los pueblos tienen derecho a elegir libremente a sus autoridades; se decretó la libertad municipal; se echaron a andar los ingenios azucareros para el beneficio colectivo; pero lo más importante: se buscó redimir a la raza indígena devolviéndole la tierra y con ello la libertad. En plena Revolución y bajo sus usos y costumbres, los zapatistas iniciaron el reparto de parcelas. La Revolución les empezaba a hacer justicia.

Pero los tiempos eran difíciles para el zapatismo. En febrero de 1917 un Congreso Constituyente convocado por Venustiano Carranza promulgó la nueva Constitución de la República que contiene reformas agrarias. Por otro lado, los revolucionarios de Morelos se encontraban aislados y debilitados militarmente.

En ese contexto, el general Emiliano Zapata recibió una petición de Jesús Guajardo, coronel que obraba bajo el mando del general carrancista Pablo González, para unirse a sus filas. Zapata aceptó y para sellar el pacto decidieron reunirse en la hacienda de Chinameca el 10 de abril de 1919. El relato de la traición es estremecedor: “El clarín tocó tres veces llamada de honor, al apagarse la última nota, al llegar el General en Jefe al dintel de la puerta… a quemarropa, sin dar tiempo para empuñar ni las pistolas, los soldados, que presentaban armas, descargaron dos veces sus fusiles y nuestro inolvidable General Zapata cayó para no levantarse más.”

La noticia corrió como reguero de pólvora, y a pesar de que su cuerpo fue exhibido en el palacio municipal de Cuautla, la incredulidad –o más bien la negación a perder a un miembro de la familia- se apoderó de los zapatistas. Desde entonces, cuenta la leyenda, y hasta hoy en día, se sabe que Zapata no murió, que un compadre suyo se lo llevó a Arabia, donde todavía anda cabalgando, haciendo soñar a la historia.