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viernes, 16 de abril de 2010

El Papa Benedicto y mi cena con Fidel Castro

Hace unos años lo narraba mi admirado amigo, traductor, médico y escritor, Manuel Talens, cuando junto a él y una veintena más de intelectuales y artistas, venidos de casi todos los continentes, tuvimos la inmensa satisfacción de compartir más de ocho horas junto al Comandante Fidel Castro, a las pocas semanas de su mil veces reproducida caída en Villa Clara (octubre de 2004), y unos meses antes de una complicada intervención quirúrgica a la que fue sometido (diciembre de 2006).

Tanta polvareda mediática levantaron ambos sucesos, que los falsos videntes y agoreros, anclados en el odio que genera el capitalismo salvaje, salieron a las calles de Miami a mostrar una malsana alegría, saludando alborozados a las cámaras de los enemigos de la democracia (con Prisa al frente), pero regresaron a sus cubículos con el rabo entre las piernas. Son unos diez mil cubano-americanos que apoyan el terrorismo contra la Revolución, pagados y sostenidos por los mismos personajes que defienden y premian a blogueras que creen que la sintaxis es un problema de transporte público, o a las Damas del Cheque en Blanco y lengua de serpiente.

Por fortuna, el resto de los ciudadanos nacidos en la Mayor de las Antillas, emigrados a EEUU y Europa, fundamentalmente por motivos económicos y familiares, permanecía en sus hogares, con inquietud no disimulada, pero con cierto temor a la reacción de la poderosa Mafia del estado de la Florida, esperando que en los medios de comunicación locales, se diera una información, al menos objetiva, sobre el caso. Naturalmente, en Miami, y por extensión en los EEUU, es una esperanza poco realista. En el siglo XXI, puedo afirmar que, exceptuando los benditos casos de la TV cubana, y los de Telesur y Venevisión, no hay en el mundo un solo canal, diario o periódico de amplia cobertura, que cumpla los mínimos exigidos por una facultad de periodismo, que respete aquella añorada deontología profesional que durante una temporada mantuvo (hoy es una sombra en el recuerdo) el servicio internacional de la BBC.

Aquellos grupos de personas vociferantes, manipuladas sabiamente por la USAID y todos los políticos del régimen norteamericano, además de las agencias de desestabilización social en América Latina, gritaban las consignas que sus superiores de la Florida dictaban, en tanto aguardaban en vano que la desaparición de Fidel fuera el prolegómeno de la caída en picado del sistema cubano. Nada más lejano a sus lamentables deseos de muerte y desesperación, de descontrol y pánico, de movimientos militares o tanques en las calles. Toda Cuba fue esos días un digno y magnífico ejemplo de sosiego, lógica preocupación y firmeza ante un desenlace fatal.

Hoy, pasado más de un lustro de ambos acontecimientos, la Revolución (o sea, la sociedad cubana) sigue firme, pero exigiendo los cambios que el gobierno de Raúl Castro anunció en su toma de posesión; mejoras que van paulatinamente siendo tangibles, avanzando en dirección correcta, aunque fuera deseable una velocidad algo mayor, sobre todo en el mundo rural; cambios en estructura que se palpan ya en varias capitales, donde puede comprobarse visitando establecimientos como peluquerías, gimnasios y salones de belleza, que se comienzan a gestionar como en los años 70-80, al estilo de pequeñas cooperativas de las que son responsables sus propios trabajadores, permitiendo que la inagotable imaginación y sentido de la responsabilidad del ciudadano/a cubano/a, adquiera una dimensión nueva, fresca y de menor enjundia burocrática, secuela de origen muy español que habría que ir agilizando en lo posible, para diseñar un estado moderno y dinámico, como sus propios ciudadanos son hoy en día, además de ser un pueblo amante de la paz y la solidaridad universal.

Los viejos errores de las llamadas ofensivas revolucionarias, que protagonizaron compañeros con buenas intenciones pero con resultados penosos, van diluyéndose en el tiempo como ejemplo de lo que debe ser corregido, encarando una nueva etapa que yo mismo comencé a llamar hace ya diez años la Re-Evolución, antes incluso de mi añorada estancia en Cuba, trabajando en un centro poético y musical dependiente del Ministerio de Cultura.

En un país asediado militarmente, con parte del enemigo dentro y bien pagado, cual es la práctica totalidad de la corresponsalía extranjera de los medios de comunicación del primer mundo económico (primer mundo en torturas y malos tratos, en crímenes y violencia policial, primer mundo en corrupción generalizada, en condenas a muerte, en ejecuciones, primer mundo en número de prisioneros políticos), se dio el caso de que determinados dirigentes cometieran yerros, emprendieran estrategias erróneas, pero la Revolución siguió adelante, incluso cuando ya nadie confiaba en su recuperación, tras la lamentable entrega al capitalismo salvaje de la URSS y sus aliados.

Hoy, sin embargo, aquellas naciones y sus contritos ciudadanos viven bajo un régimen que ha consagrado el miedo como principal elemento de control social. Inquietud y zozobra diarias, que se han apoderado de una sociedad indefensa ante esos primeros síntomas de la llegada de una democracia avalada por las multinacionales. Un régimen en el que las bombas destrozan teatros, cines, autocares, servicios de transporte urbano; un régimen en el que el terrorismo más salvaje se ceba con niños, ancianos o mujeres, en el que la vida diaria transcurre y se percibe a golpe de bala, de loterías, máquinas tragaperras, oropel, anuncios de neón, automóviles de lujo, prostitución en los periódicos y en la televisión, manipulación mediática, y demás lacras defendidas ¿en nombre de la libertad? La dictadura del proletariado sustituida, de golpe y porrazo, por la del empresariado.

En la primavera de 2010, quienes defendemos el sistema más democrático del orbe, no podemos callar ante las mentiras que se urden contra el pueblo cubano, mientras la violación de los derechos humanos en España, Colombia, EEUU (no sólo en su territorio, sino con sus mesnadas en Irak, Afganistán y medio mundo), México, Perú, Honduras, Italia, Alemania, sigue ocultándose a la opinión pública, llegando al aberrante extremo de que un millón de iraquíes masacrados por la violencia del ejército de mercenarios de Obama, son tratados por Falsimedia como pecata minuta, al lado de la lamentable muerte de un delincuente habitual cubano.

En aquella cena a la que me refería en el primer párrafo, en la que pude charlar, además de con mi amigo Talens, con intelectuales de la talla de Stella Caloni, Atilio Borón, Gilberto López-Rivas, Aram Arahonian, Alicia Hermida, Genaro Carotenutto, Pablo González Casanova, Thiago de Melo o François Houtart, en un ambiente relajado y sin protocolo, se habló de lo divino y lo humano, hasta las 4 de la madrugada, hora en la que Fidel nos acompañaba hasta el final, no sin antes hacernos una foto colectiva. Él, como si se hubiera levantado hacía 10 minutos; nosotros, agotados pero con una alegría en el cuerpo que no puedo definir.

Aprovecho para dar las gracias más expresivas a Fidel, y cómo no al ministro de Cultura de la República, Abel Prieto, por aquella cena inolvidable en la que durante los pocos minutos de que dispuse para hablar del mundo, advertí al Comandante de que el actual Papa era sospechoso de todo, menos de ser una buena persona.

Cuando finalizó la larga reunión, Castro me tomó del brazo y me dijo: ¡”Qué duro tu hablaste del Papa, Carlos¡”. El tiempo me ha demostrado, admirado combatiente, que me había quedado corto. ¡Cuidado con Benedicto, cristianos del mundo¡

Y el día 25 de Abril, a las doce del mediodía, estaré en Madrid para gritar, alto y claro, junto a miles de demócratas: ¡Viva Cuba¡ ¡ Viva la Revolución¡ ¡Viva Fidel¡ Viva Raúl¡

fuente- kaos en la red

lunes, 12 de abril de 2010

El Vaticano: de ángeles y demonios


MILÁN, 12 de abril (apro).- Como si faltara polémica en Italia respecto del papel de la Iglesia, la semana pasada la televisión de ese país programó la película Ángeles y Demonios, basada en la novela de Dan Brawn, que ya en su estreno mundial dio pie a muchas críticas.

El mismo lunes 5, cuando el papa Benedicto XVI hacía un llamado desde su casa de reposo en Castel Gandolfo para apoyar a la Iglesia, la televisión de paga estrenó en horario estelar la controvertida cinta, que se repitió en diferentes horarios durante toda la semana.

Ese mismo día, Joseph Ratzinger alzó su brazo derecho mirando al cielo, al terminar la misa del Angelus, e invitó a todos los bautizados, especialmente a los sacerdotes, a ser ángeles, o sea a comportarse como “mensajeros de Cristo”.

Sus últimas plegarias de ese día fueron para la Iglesia, hoy tan fuertemente cuestionada. “La presencia amorosa de Cristo acompaña a la Iglesia y la sostiene en medio de la dificultad”, señaló Ratzinger, consciente de que ni las celebraciones de la Semana Santa eran capaces de parar la crisis que se vive en el Vaticano por los múltiples escándalos de pedofilia que involucran a sacerdotes de varias partes del mundo.

A los escándalos se suman las acusaciones de encubrimiento que recaen directamente sobre Benedicto XVI y uno de sus más cercanos colaboradores, el cardenal Tarcisio Bertone, cuando ambos estaban al frente de la Congregación de la Doctrina de la Fe.

Según investigaciones de The New York Times y también del semanario alemán Die Zeit, Bertone trató de frenar a toda costa, desde mayo de 1998, el escándalo del sacerdote de Milwaukee, Lawrence Murphy (acusado de abusar de al menos 200 niños), bajo el argumento de que dejarían que muriera en paz. El deceso del sacerdote pederasta ocurrió en agosto de ese mismo año.

Y aún están recientes las críticas por no ofrecer en ninguna de las celebraciones de Semana Santa una disculpa abierta para las víctimas de pedofilia o siquiera una línea contra los agresores, miembros de la Iglesia católica, hoy bajo la lupa.

En una entrevista concedida al Osservatore Romano, el decano del Colegio Cardenalicio, Ángelo Sodano, explicó que si el Papa no ha dicho nada más sobre los casos de abusos se debe a que dejó clara su posición desde el 19 de marzo, cuando envió la carta a los irlandeses, en la que señalaba: “Los culpables deberán responder ante Dios y ante los tribunales”.

De acuerdo con Sodano, “atrás de los ataques a Benedicto XVI sobre los padres pedófilos hay visiones contrarias al Evangelio, y los errores de los sacerdotes son usados como armas contra la Iglesia”.

Por su parte, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, señaló el pasado martes 6 que “la tolerancia cero de Ratzinger no se reduce a un anatema religioso y, además, a causa de la justicia divina llama a la justicia terrena, por lo que los obispos deberán denunciar los hechos del clero infiel a los magistrados”.

La espera en Milán

Poco antes, el pasado jueves 1, Pietro Forno, procurador adjunto de la República en la ciudad de Milán, habló de los delitos de pedofilia cometidos por miembros de la Iglesia.

En una entrevista al diario Il Giornale, Forno expresó que en Italia existe una jerarquía católica que “calla, cubre y enloda”, y que por miedo a los escándalos no castiga a los curas culpables de abusos sexuales y los deja en contacto con fieles, con niños, y cierra los ojos delante de un fenómeno ampliamente radicado.

Al día siguiente de esas declaraciones, el propio ministro de Justicia, Angelino Alfano, decidió enviar investigadores a Milán para saber en realidad cuántos eran los casos a los que el procurador Forno hizo referencia o si se trataba sólo de difamaciones.

Desde 1992, Forno se ocupa de delitos sexuales y actualmente es el jefe del grupo especializado en molestias y abusos de la Procuraduría de Milán, la capital de la región lombarda.

De acuerdo con el procurador, en los 18 años que lleva al frente de ese grupo, jamás le ha llegado una denuncia por parte de un obispo o de un sacerdote, pero asegura que la lista de abusos desgraciadamente no es corta.

Desde su oficina en Milán, rechaza hablar por ahora sobre los casos de pedofilia, pero reconoce que lo que ha dicho anteriormente es cierto.

Sin querer entrar en polémica, Forno opina que en estos casos hay otro problema sobre lo que significa el abuso sexual por parte de un sacerdote.

“Aquí me permito decir una cosa que en estos días no se ha hablado sobre el tema de los abusos sexuales al interior de la Iglesia, pues el discurso viene muy frecuentemente liquidado como un problema de pedofilia, pero el sacerdote que abusa de un niño es más comparable a un padre incestuoso que a un pedófilo de la calle que molesta a un niño en cualquier parque o jardín.

“Se necesita partir de un hecho concreto, y es que el sacerdote tiene un enorme poder espiritual, tanto, que por eso es llamado ‘padre’, lo cual es muy significativo. Si vemos estos episodios en sentido no biológico, sino espiritual y moral, nos encontramos de frente más con un abuso incestuoso que con un típico abuso”, agrega.

Y recuerda que en las notas de estos días se habla de hechos ocurridos en los confesionarios. Y pregunta: “¿Por qué justo en esos lugares y en esos momentos? Según yo, porque es justo en esos momentos cuando el sacerdote se presenta como representante de Dios”.

En esta ciudad, Milán –explica–, fue condenado un sacerdote que a muchachitas de 14 y 15 años las hacía desvestirse en los confesionarios para después tocarlas, diciéndoles que eso que hacía lo quería Jesús.

Según Il Giornale, para que la magistratura interrogue a un sacerdote por el delito de abuso sexual, la queja debe llegar prácticamente por sí sola, basándose en denuncias de familiares de las víctimas, que acuden a las autoridades judiciales después de que las autoridades religiosas les dieron la espalda.

“Es verdad que no existe una obligación formal de denuncia por parte de la autoridad eclesiástica, porque un obispo no es un oficial, y entonces el obispo que calla no comete el delito que cometería un funcionario oficial que callara ante estos hechos”, señaló.

Y mientras el procurador Forno continúa a la espera de los investigadores, surgió otro caso de pedofilia en la Iglesia católica.

Desde Noruega, un exobispo de Trondheim confesó haber abusado de un niño hace 20 años. El caso fue confirmado el miércoles 7 por la Santa Sede, la cual aseguró haber tenido conocimiento desde enero de 2009, por lo que aceptó la dimisión del prelado en mayo de ese mismo año.

Los demonios, pues, siguen sueltos.

fuente- proceso

viernes, 2 de abril de 2010

Debacle de la Iglesia

Si se puede hablar de campaña electoral en el Vaticano, la de Ratzinger en 2005 fue que "limpiaría" la Iglesia del descrédito generado porque unos 4.000 curas habían violado a miles de menores estadounidenses. La idea no era limpiarla de paidófilos, claro. Ratzinger, mano derecha del papa Wojtyla y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Inquisición), entre 1982 y 2005 fue el responsable de castigar a los violadores y firmó personalmente -como le recordó Angela Merkel en estos días- la directiva que ordenó a los obispos, so pena de excomunión, encubrir los casos, derivarlos al Vaticano y evitar por cualquier medio, incluida la extorsión, que llegaran a la Justicia. La jerarquía eclesiástica obedeció sin fisuras la omertá.

Si Wojtyla había logrado relegar al olvido, convirtiéndose en una figura central de la restauración capitalista en los Estados obreros, la coyunda de la Iglesia con la mafia y la caída del Banco Ambrosiano (1982), Ratzinger -según el vaticanista Sandro Magíster- debía sofocar los escándalos sexuales y revertir el declive de una Iglesia, menguada por la "crisis de vocaciones" y la pérdida de fieles.

Ratzinger también fue elegido como continuador ideológico de Wojtyla. Sólo que la crisis del capitalismo pasó a retiro a los socios del polaco (Bush) y sus propios socios (Berlusconi, Sarkozy, el Partido Popular español) están en la pendiente. Incapaz de aggiornarse a la era Obama -que alterna la militarización del planeta y el ataque a las masas con la "mano tendida al Islam" y una demagógica liberalización de las costumbres-, Ratzinger aumentó la polarización interna de la Iglesia: restituyó ritos medievales, perdonó a los lefevristas, sancionó a los reformistas, agravió al Islam y reclamó, como salida a la crisis capitalista, un lugar central para la Iglesia, el retorno "al derecho natural" por encima del laicismo y un rígido control "moral" de las masas.

Esta política agudizó la "crisis de vocaciones". El 75% de los religiosos son mujeres. Sin embargo, Ratzinger rechazó los reclamos -sobre todo yanquis y europeos- de otorgarles un papel más importante. En una década, las monjas disminuyeron 25%. La negativa a flexibilizar el celibato se acompañó de un vaciamiento de los seminarios, al punto que hay más iglesias que curas y en el país con más católicos del mundo, Brasil, hay un sacerdote cada 7.800 habitantes. La Iglesia fue relegada por el Islam como fe mayoritaria y los católicos huyen hacia la secularización u otros credos cristianos.

Benedicto acusa a los "traidores dentro de la Iglesia". No se refiere ni a los paidófilos (para quienes este mismo mes pidió indulgencia) ni al New York Times, sino al Episcopado alemán -que le exige "verdad y autocrítica"- y anunció que abrirá sus archivos a la Justicia, como reclama otra "traidora", Merkel. O al National Catholic Reporter de Estados Unidos, que lo exhortó a "aclarar" su papel en la crisis actual y durante los '80 como arzobispo de Munich y jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a sabiendas que el hombre está hundido hasta las verijas.

El "tsunami" de denuncias de abuso sexual y tortura de menores no sólo muestra que la perversión sexual y la violencia contra los débiles son inherentes a la liturgia eclesiástica. Expresan la derrota de Ratzinger, una situación que "se ha desbordado hasta alcanzar una crisis de nivel internacional que evidencia que la autoridad del Papa y la gobernabilidad de la Iglesia están vulneradas" (L'Expresso, 11/2).

Los áspero editoriales del New York Times, del Wall Street Journal o las diatribas de Merkel muestran que no sólo los poderosos cardenales yanquis y del Norte de Europa piensan que el Papa potencia las tendencias a la desintegración de la Iglesia, nada menos que la usina ideológica más importante del capitalismo.

El vaticanista John Allen dice que el papado de Benedicto "indica arteriosclerosis múltiple" y que "se pulverizó el consenso que lo llevó al trono de San Pedro". Esta semana, la prensa internacional se pregunta si renunciará y dice que el Vaticano, en un "clima incandescente", parece "una brigada de bomberos que no da abasto" (Der Spieguel, 25/3). Ya hubo manifestaciones pidiendo su renuncia en la Plaza San Pedro y en Londres. El estilo clerical suele ser más discreto. No implica que no avance en la misma dirección.

Olga Cristóbal

miércoles, 3 de febrero de 2010

La Resistencia hondureña denuncia que el Vaticano envió delegación a transición golpista


El derechista Pepe Lobo apoyó el golpe de estado contra Manuel Zelaya Rosales cuando era candidato presidencial. La bancada en el parlamento de su Partido Nacional, siguiendo sus órdenes, votaron a favor de las propuestas del dictador Micheletti, que entre otras cosas plantearon la legalización del golpe de estado en base a una carta de renuncia inventada y con una firma falsa de Zelaya.

Durante los meses siguientes sus parlamentarios votaron a favor de la suspensión de los derechos constitucionales, del cierre de medios de comunicación de izquierda, contra el retorno al orden constitucional, y a favor de una amnistía para los golpistas.

En varias ocasiones Lobo justificó el golpe de estado como "una sucesión constitucional" y resultó ganador de unas elecciones no reconocidas por la mayoría de los países del mundo ya que fueron organizadas por una dictadura impuesta mediante la violencia, en un contexto de represión social que incluía torturas, detenciones ilegales, persecuciones, allanamientos de morada, asesinatos y desapariciones.

fuente- kaos en la red
Hace unos días Pepe Lobo fue investido presidente ante una representación internacional de sólo 17 estados. A ella acudieron sólo dos presidentes, el panameño Ricardo Martinelli y el dominicano Lonel Fernández.

Entre las delegaciones internacionales que acudieron se encuentran las de Japón, EEUU, Malta, Suiza, Canadá, Marruecos, Colombia, Perú y la del Vaticano.

La Iglesia Católica envió una delegación a la toma de posesión de Pepe Lobo como reconocimiento al gobierno de éste, posicionándose contra la mayoría de la Comunidad Internacional.

La iglesia hondureña ya bendijo el golpe de estado hace varios meses pero no se esperaba que desde El Vaticano se reconociera al nuevo rostro de la dictadura hondureña.

El Vaticano es una Monarquía Absoluta dirigida por Benedicto XVI que concentra en su figura todos los poderes del estado.

sábado, 23 de enero de 2010

El Vaticano y la Máfia


EL ASESINATO DE JUAN PABLO I
Adverntencia: Este texto fue traducido del inglés electronicamente, puede que contenga errores gramaticales.
Una revisión breve de "En el nombre del Padre: una Investigación del Asesinato del Papa Juan Pablo I " por David A. Yallop.
El autor, un secularista, quien ha escrito otros "reportes de investigación” sobre libros de crimen, hace lo mismo para el asesinato de Albino Luciani (el Papa Juan Pablo I) en 1978, después de sólo 33 días en función. Motivo: el dinero y su concomitante poder.
Historia
1929. El Tratado Laterano entre Benito Mussolini y el Papa Pío XI dieron a la Iglesia una variedad de protecciones: 1) la Santa Sede fue aprobada como un Estado Soberano; 2) inmunidad diplomática y privilegios acomodadores; 3) exención de pagar impuestos para sus propiedades y ciudadanos; 4) religión Católica para ser enseñada en todos los institutos en Italia; 5) institución de matrimonio bajo derecho canónico, excluyendo así el divorcio; 5) el pago por el gobierno italiano de 750 millones y consolidación del 5 por ciento en Bonos del Estado (por un valor nominal de 1 billón de Liras). Para supervisar esta inesperada suerte financiera, Pío XI designó a Bernardino Nogara. Hasta 1830 la Iglesia había tenido una prohibición oficial de la usura (todas las ganancias obtenidas de prestar dinero eran canalizadas hacia la Iglesia mediante prestamistas no cristianos que tarbajaban a comición por prestar el dinero del vaticano ). En el momento del Tratado Lateran, la definición de usura fue cambiada para significar "el prestar dinero en tarifas desorbitadas. " Nogara aceptó el trabajo bajo dos condiciones: 1) sus decisiones sobre la inversión debían ser totalmente libres, sin ninguna consideración doctrinal o religiosa; y 2) él sería libre de invertir fondos del Vaticano en todas partes en el mundo. Nogara mantuvo su puesto hasta 1954, pero siguió aconsejando al Vaticano hasta su muerte, en 1958. Pp. 92-98.
Albino Luciani (Juan Pablo I) nació el 17 de octubre de 1912, en Canale d'Agordo, al norte de Venecia, Italia. Tenía una madre piadosa y un padre Socialista.
En 1923, entró en el seminario, a la edad de 11 años, y se graduó como seminarista principal en Benuno. En 1935 fue ordenado sacerdote en San Pietro, Belluno, y coadjutor designado en Di Canale, y en 1937 fue designado el vice-rector en un viejo seminario en Befluno.
En 1941, decidió obtener un doctorado en teología y fue a la Universidad Gregoriana en Roma. Su tesis era “el Origen del Alma Humana, según Antonio Rosmini”, una tentativa de refutar a Rosmini, quien escribió que la iglesia sufría de 5 males: alejamiento social del clero hacia la gente; bajo estándar en la educación de los sacerdotes; desunión y acrimonia entre los obispos; la dependencia bajo las autoridades seculares y la propiedad y la esclavitud de la riqueza, característicos de la iglesia.
(Los Puntos 1 y 5 serían una preocupación de toda la vida para Luciani. Esto, y su interés en Vaticano II y la liberalización de Roma sobre el control de la natalidad, lo ponen en el campo moderado/liberal de la Iglesia católica. Independientemente de sus posiciones privadas, él permaneció como un legitimador papal.)
En 1946, su tesis ha sido publicada, y el doctorado concedido magna cum laude. En 1947, se constituyó "pro vicario general" de la diócesis. En 1949, fue el responsable de catequesis en la preparación para un congreso eucarístico aquel año en Belluno. En conjunción con esto, publicó Catecismo en Briciole (Migas del Catecismo). Luciani ha sido pensado como uno de los mejores profesores de catecismo del siglo. En 1958, fue ordenado el obispo de Vittorio Veneto.
El 11 de octubre de 1962, el Papa Juan XXIII convocó el Segundo Concilio Vaticano (Vaticano II). Luciani "totalmente absorbido por el Concilio Vaticano II. Él tenía el concilio en su sangre. Él sabía los documentos de memoria. Más aún, él puso en práctica los documentos." P.21.
El Papa Juan XXIII murió el 23 de junio de 1963.
El Papa Pablo VI, el nuevo papa, amplió la Comisión Pontifical de la Familia establecida por su precursor. Existía un sentimiento mayoritario para cambiar el apoyo de la iglesia sobre el control de la natalidad.
En 1968, Luciani fue consultado sobre un informe acerca de la anticoncepción artificial para la consideración del Papa. Su conclusión era que el papa debería aprobar una píldora antiovulante desarrollada por el Profesor Pincus – y que esta debía ser la pastilla anticonceptiva Católica.
Humanae Vitae, publicado el 25 de julio de 1968. Aunque no era "un documento infalible, " la posición de la Iglesia permaneció inalterable contra la anticoncepción artificial. Sólo abstinencia y ritmo aceptable.
Luciani fue designado Arzobispo de Venecia el 15 de diciembre de 1969.
En 1972, el Banco Católico del Véneto (llamado el banco "de los sacerdotes" porque había hecho préstamos de bajo interés al clero), sobre el cual el Banco del Vaticano tenía el 51 por ciento de los intereses, fue vendido por el presidente del Banco del Vaticano, Paul Marcinkus, a Roberto Calvi del Banco Ambrosiano, en Milano. La investigación de Luciani de Marcinkus y Calvi, lo condujo a otro nombre, Michele Sindona, un banquero siciliano, con sede en Milano. Sindona habían encontrado al Papa Pablo VI cuando el papa era el Arzobispo Montini de Milano. Cuando Montini se convirtió en papa, Sindona se hizo consejero financiero del Vaticano. Luciani descubrió que la venta del BCDV había sido una transacción ilegal hecha por los tres principales implicados para sacar ganancias. Los obispos y el clero del Veneto se enfurecieron, pero no pudieron hacer nada porque Marcinkus y Sindona estaban muy cerca del papa y protegidos por él. El papa notó y apreció la lealtad de Luciani al no generar un enorme escándalo sobre la venta del BCDV. pp. 35-40, 127-128, 143-145.En 1972, Banco Cattolica del Veneto (llamado el banco "de los sacerdotes" porque había hecho préstamos de bajo interés al clero), sobre el cual el Banco del Vaticano tenía el 51 por ciento de los intereses, fue vendido por el presidente del Banco del Vaticano, Paul Marcinkus, a Roberto Calvi del Banco Ambrosiano, en Milano. La investigación de Luciani de Marcinkus y Calvi, lo condujo a otro nombre, Michele Sindona, un banquero siciliano, con sede en Milano. Sindona habían encontrado al Papa Pablo VI cuando el papa era el Arzobispo Montini de Milano. Cuando Montini se convirtió en papa, Sindona se hizo consejero financiero del Vaticano. Luciani descubrió que la venta del BCDV había sido una transacción ilegal hecha por los tres principales implicados para sacar ganancia. Los obispos y el clero del Veneto se enfurecieron, pero nada podría ser hecho como Marcinkus y Sindona estaban muy cerca de , y protegieron por, el papa. El papa notó y apreció la lealtad de Luciani al no generar un enorme escándalo sobre la venta del BCDV. pp. 35-40, 127-128, 143-145.
En 1973, el Papa Pablo VI lo nombró Cardenal (de Venecia), y Luciani publicó Ilustrísimo, una serie de cartas sobre puntos morales, escritas con varias características literarias e históricas. Estas primero aparecieron como artículos de revistas y periódicos.
El 6 de agosto de 1987, el Papa Pablo VI murió.
El 27 de agosto de 1978 Luciani (no como candidato preferido) fue elegido Papa en la cuarta votación. Él tomó el nombre de sus dos precursores, convirtiéndose en Juan Pablo I (JPI).
El cardenal Jean Villot, Ministro de Asuntos Exteriores del Papa Pablo, se preguntó sobre quedarse temporalmente con el nuevo Papa, y comenzar una investigación inmediata sobre las operaciones financieras del Vaticano - con el énfasis puesto particularmente sobre el Istituto por Opere Di Religione (IOR) El Banco del Vaticano.
El 31 de agosto de 1978. Il Mondo (periódico económico), en una carta abierta al nuevo Papa, hace una petición sobre la limpieza del Banco Vaticano.
La Curia comenzó enseguida a falsificar el verdadero apoyo del Papa Juan Pablo I sobre el control de la natalidad. Esto fue hecho para hacerle más difícil el volver a abrir el diálogo “Humanae Vitae”.
En lo alto de la lista de reformas que el nuevo Papa deseó hacer estaba "cambiar radicalmente la relación del Vaticano con el capitalismo y aliviar el sufrimiento que había derivado directamente de Humanae Vitae. " P. 170. (Visto en su disertación doctoral de 1941.)
En septiembre de 1978, Mino Pecorelli, un periodista y disgustado miembro del P2 escribió un artículo, "el Gran Alojamiento del Vaticano”, dando los nombres de 121 presuntos Francmasones. La lista, en gran parte, estaba comprendida por cardenales, obispos, y prelados de alto rango. Los nombres de Jean Villot, su Ministro de Asuntos Exteriores, Paul Marcinkus, el jefe del Banco del Vaticano, y Pasquale Macchi, su secretario personal estaban en la lista. El Papa descubrió que Jean Villot había estado entre los que fuertemente favorecieron una relajación de la regla canónica de que aquel Católico Romano que se hubiera transformado en Francmasón sería automáticamente excomulgado.
El 27 de septiembre de 1978, el Papa Juan Pablo tomó otra vez la decisión de dar al Código Cardenal de Chicago la oportunidad para dimitir la salud (para salvar la cara). Si él se rechazara, debería ser designado un coadjutor. Ninguna protesta; esta vez; ¡debía ser hecho!
El 27 de septiembre, JPI pidió al Cardenal Baggio tomar la posición que él desocupó en Venecia. Baggio rechaza el pedido. (El nombre de Baggio estaba en "el Gran Alojamiento del Vaticano" la lista de Francmasones.) Pp.208-209.
El 28 de septiembre, JPI discute la situación del Banco del Vaticano con su Ministro de Asuntos Exteriores, Jean Villot. Villot ya había efectuado un informe preliminar. El Papa lo hizo borrar esto, él no tenía ninguna intención de dejar que Marcinkus abandonara la Ciudad del Vaticano sin hablar del Banco del Vaticano el Banco. ¡Marcinkus debía ser quitado inmediatamente, al día siguiente! Un puesto conveniente debía ser encontrado para él en Chicago una vez que el problema del Código Cardinal hubiera sido solucionado. Pp.210-211. El mismo día, Villot entiende que debe ser substituido como el Ministro de Asuntos Exteriores.
Algún día entre las 9:30 de la noche del 28 de septiembre y las 4:30 de la mañana del 29 de septiembre, el Papa Juan Pablo era (según Yallop) asesinado. Había sido Papa durante 33 días. (El único Papa que había servido menos tiempo que él había sido el Papa Leo XI quien sirvió durante 17 días y también, probablemente, había sido envenenado.)
El método probable de asesinato eran las medicaciones del Papa - su líquido Effortil o las inyecciones Cortiplex (ambos tomado para la hipotensión). La Seguridad alrededor del Papa era muy floja.
El tiempo de muerte nunca fue establecido. Nunca fue realizada una autopsia. El certificado de defunción (que no estaba firmado) indicó el paro cardíaco como la causa probable. El embalsamamiento (en el que nada de sangre fue quitada) fue realizado dentro de las 14 horas de encontrar el cuerpo; la ley italiana especifica que no debe ser hecho dentro de 24.


LOS SEIS PRINCIPALES SOSPECHOSOS:
Paul Casimir Marcinkus (alias: el Gorila)
Nació el 15 de enero de 1922 en Cicerón, Illinois, y se ordenó sacerdote en 1947. Recibió el Doctorado en derecho canónico en la Universidad Gregoriana, Roma y fue puesto en la sección inglesa de la oficina del Ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano, Roma.
Después de los viajes de deber en Canadá y Bolivia, en 1959 fue designado en el departamento del Ministro de Asuntos Exteriores, Roma.
En 1964 fue el guardaespaldas del Papa Pablo VI, adquiriendo el apodo, "el Gorila". Después de acompañar al Papa por varios viajes se había convertido también en su traductor personal y consejero de seguridad. Marcinkus se hizo amigo personal del secretario del Papa, el Padre Pasquale Macchi.
Varios años más tarde, fue nombrado obispo por el Papa Pablo VI , e inmediatamente fue nombrado secretario del Banco del Vaticano. ¡Marcinkus no tenía ninguna experiencia bancaria anterior! Pp. 102-105.
En 1973 fue investigado por el F.B.I. por su participación directa en el lavado de dinero de la mafia por el Banco del Vaticano.
El 28 de septiembre de 1978, Marcinkus encontró que debía ser substituido como jefe del Banco del Vaticano por Msgr. Abbo, el 29 de septiembre.
El 29 de septiembre, a las 6:45 de la mañana. Marcinkus en el patio cercano al Banco del Vaticano dijo que había encontrado al Papa Jean Pablo muerto. La residencia de Marcinkus no era dentro de Vaticano; esto es a 20 minutos de allí. No conocían que él fuera un madrugador. Su presencia en el Vaticano a aquella hora nunca ha sido explicada.
El 28 de septiembre de 1981, el Papa Juan Pablo II promovió a Marcinkus a arzobispo y pro presidente de la Comisión Pontifical del Estado de la Ciudad de Vaticano (un cargo de gobernador virtual). Él conservó su puesto como el jefe del Banco del Vaticano.
A pesar del motivo y el acceso, Yallop no coloca a Marcinkus en lo alto de la lista de sospechosos.

Michele Sindona (alias: el Tiburón)
Nació el 8 de mayo de 1920 en Sicilia, donde recibió un grado de ley en la Universidad Messina. Durante WWII, compró alimento en el mercado negro de Palermo y lo pasó de contrabando (con la ayuda de la Mafia) a Messina.
En 1946 se fue de Sicilia a Milán con las cartas de introducción del arzobispo de Messina. En Milán, trabajó para una firma consultora de negocios y contabilidad; su especialidad fue trabajar por las leyes fiscales complejas de Italia. Tenía clientes de la Mafia y había sido confiado como un siciliano. Según Yallop, Sindona era, él mismo, un miembro de la Mafia. P.308.
En 1957, la familia Gambino se acercó a Sindona y sus primos sicilianos, los Inzerillos, para lavar el dinero que ellos comenzaban a hacer con la heroína. Poco después de esta reunión, Sindona compró su primer banco. Por los años 1960, Sindona siguió comprando bancos en grandes cantidades, para lavar el dinero para la Mafia, y falsificar eslabones financieros con el Vaticano. Pp. 106-113.
Escogido por el Papa Pablo VI para actuar como consejero financiero del Vaticano y mover algo el dinero del Vaticano hacia fuera de Italia (para impuestos y relaciones públicas). En 1973, el primer ministro Andreotti aclamó Sindona como "el salvador de la lira" y el embajador estadounidense lo llamó "el Hombre del Año. "
En 1974, el castillo de naipes de Sindona comenzó a deshacerse por fracasos bancarios en Europa y EE UU (Banco Nacional Franklin de Nueva York por ser el más espectacular), y pérdidas masivas para el Banco del Vaticano. Una orden de detención es emitida para Sindona, pero, advertido por sus amigos, él escapó a Ginebra (donde se hizo ciudadano suizo). Pp. 134-140.
En 1974, Sindona fue arrestado en EE UU donde comenzó una larga batalla por su extradición. Él conservó a Juan Mitchell (famoso por el Watergate) como abogado para representarlo, y fue declarado culpable en ausencia por malversar fondos sobre 23 cuentas. Un tribunal de Milán lo condenó a años 3-1/2 de prisión.
Sindona no respeta un contrato en vida del Ayudante del Fiscal público estadounidense, John Kenney, el principal acusador de su extradición (nunca realizada), así como de los empleados anteriores quienes sabían demasiado (los contratos que habían sido realizados).


El 11 de julio de 1979, Giorgio Ambrosoh, un abogado que había investigado a Sindona y había acumulando evidencia contra él durante 5 años fue asesinado. Dentro de los 10 días, los otros dos hombres que se asociaron estrechamente con la investigación también fueron matados a tiros.
En agosto de 1979, Sindona arregló un falso secuestro . Volvió a Nueva York el 16 de octubre. El objetivo evidente de este acontecimiento organizado era la transferencia de sumas de dinero para "el rescate". La Mafia, incluyendo a la familia Gambino, fue implicada. Pp.282-283.
En febrero de 1980, finalmente Sindona fue a juicio sobre los cargos que contenían el derrumbamiento del Banco Nacional Franklin. El 27 de marzo, Sindona fue declarado culpable sobre 65 cuentas, incluyendo fraude, conspiración, perjurio, extractos de cuentas falsos, y malversaciones de fondos bancarios. Mientras se esperaba la condena, él intentó suicidarse acuchillando sus muñecas y tomando una dosis de digitalis. Sin embargo, se recuperó, y el 13 de junio de 1980 fue condenado a 25 años de prisión y una multa de $200,000. Le dieron 2-1/2 años adicionales por arreglar su propio secuestro.
En enero de 1982, una acusación fue emitida en Palermo, Sicilia, en donde Sindona y los 65 miembros de las familias Gambino, Inzerillo, y Spatola fueron acusados de controlar $600 millones al año por el comercio de heroína entre Sicilia y EE UU.
En vista de todo, él estuvo de pie para perder, y su indiferencia hacia la vida humana quedó demostrada. Sindona está muy alto en la lista de sospechosos por el asesinato de Yallop.

Licio Gelli
Nació el 21 de abril de 1919 en Pistoia, Italia, y no tuvo ninguna educación formal más allá de la media de los adolescentes. No era Católico.
Luchó en el ejército de Franco contra los Comunistas en España, y tenía un odio de toda la vida hacia los Comunistas.
Era un Oberleutnant en las SS en Italia y trabajó para los Nazis como "un oficial de enlace" durante WWII. Jugó de ambos lados de la cerca, ayudando a veces a los partidarios.
Gelli alquilado de a alguien quien podría permitírselo. Después de la guerra, ayudó a los Nazis a que escaparan a Sudamérica. Sus honorarios eran 40 % de su dinero. Desarrolló contactos importantes en Sudamérica y se hizo amigo cercano de Juan Peron. El Jefe Klaus Barbie, ex Gestapo, quien se instaló en Bolivia, y Geffi se hicieron socios en el negocio. Espiando para los comunistas, asistió a funcionarios del Vaticano y la inteligencia estadounidense. La parte de sus honorarios de espiar para Italia era el cierre del archivo que el servicio secreto tenía sobre él. Su especialidad era la información: expedientes secretos sobre banqueros, políticos, etc.
En 1963, se unió a la logia Masónica, y pronto formó otra logia secreta "Raggruppamento Gelli - P2. " El "P" significó la Propaganda, una logia histórica del siglo 19. Primero introdujo a los miembros jubilados mayores de las fuerzas armadas, luego cabezas de servicio activas. Su red eventualmente cubrió la estructura de poder entera de Italia; su objetivo: el control de la derecha. P2 debía funcionar como un estado dentro de un estado. Si los Comunistas habían sido elegidos para impulsar, debía ser un golpe. Tenía el apoyo activo y el estímulo de la Agencia Central de Información. El puño de miembros influyentes era un secreto que sólo sabía Gelli. Dos de los miembros en P2 eran Michele Sindona y Roberto Calvi.
Por su amigo, Umberto Ortolani, ganó la afiliación con los Caballeros de Malta y el Sepulcro Santo.
En los comienzos de 1979, Mino Pecorelli, un periodista (y disgustado miembro del P2 quien antes había publicado la lista de Francmasones) comenzó a chantajear a Geffi sobre un robo de $2.5 mil millones de réditos del aceite del gobierno italiano y comenzó a publicar pequeños tramos de información, incluyendo la información sobre los Francmasones. El 20 de marzo de 1979, Pecorelli fue matado a tiros, el Estilo mafia.
En 1981, una incursión en la casa de Gelli (en busca de la evidencia de su participación con Sindona) ganó una lista de 962 miembros del P2. El escándalo consiguiente derribó al gobierno italiano. En 2 meses, Gelli fue detenido, enjuiciado, y condenado a 4 años en la prisión y una multa de 16 mil millones de liras. Sin embargo, sus abogados elevaron una petición y él quedó libre bajo fianza, y otra vez en el negocio bancario.
En 1981, Gelli vivió en Montevideo, Uruguay y, al parecer, obteniendo grandes sumas del dinero de Calvi. La esposa de Calvi declaró que Gelli no se identificaba por su nombre, pero que se llamaba asimismo por su sobrenombre especial “Luciani” (el apellido del Papa Juan Pablo I) .
En 1982, Gelli devuelto a Europa desde Sudamérica para obtener misiles Exocet en el mercado negro para Argentina en su Guerra de las Islas Malvinas con Gran Bretaña. Más tarde entró en Suiza con un pasaporte falso y fue detenido intentando una transferencia de $55 millones en su cuenta en Uruguay, pero en 1983 se escapó de la prisión suiza, y en 1984, vivía en un rancho, a pocas millas de Montevideo, Uruguay.
Gelli es colocado por Yallop en los primeros lugares de la lista de sospechosos de posibles asesinos. Por la proximidad en Sudamérica a Ortolani y Calvi en las semanas justo antes de la muerte del papa.

Umberto Ortolani
Durante WWII era el jefe de las 2 unidades del servicio de inteligencia militar en Italia. Especialidad: contraespionaje. Era abogado, un alto funcionario en el P2 y un Católico con muchos amigos influyentes del Vaticano. Recibió un secreto que terminó en la elección de Montini como el Papa Pablo VI. Ahora es ciudadano de Brasil. Es colocado por Yallop alto en la lista de sospechoso. Él había estado en proximidad en Sudamérica a Gelli y Calvi durante las semanas antes del asesinato. Tenían acceso a cada parte de la Ciudad de Vaticano y tenían muchos amigos allí.

Roberto Calvi (alias: " Il Cavaliere " - el caballero)
Nació el 13 de abril de 1920 en Milán, Italia y se educó en la Universidad Bocconi. Luchó por Mussolini y entró teniendo una cuenta después de la guerra. En 1947 fue a trabajar para el Banco Ambrosiano en Milán (el bancodel Arzobispo Montini), y en 1963 fue promovido a Gerente Central del Banco Ambrosiano.
Calvi y Sindona eran amigos. Sindona le presentó a Calvi al Obispo Marcinkus en 1971. Como Sindona, Calvi lavó el dinero de la Mafia y compró bancos en grandes cantidades . Una de las ramas de Banco Ambrosiano en Nassau lo tiene a Marcinkus en su Junta Directiva. El Banco Ambrosiano y el Banco de Vaticano han sido entrelazados, permitiendo operaciones ilegales conjuntas. Calvi era el General de Oficial pagador de P2.
En 1977, con Sindona en el exilio y la lucha contra la extradición de EE UU, comenzó a chantajear a Calvi para tomar un interés más activo a su actividad. Comenzó un lavado muy público de la actividad sucia de Calvi, que condujo a una investigación oficial de Calvi.
En 1978, pasando las vacaciones y scoping de ocasiones anticipadas de negocio en Sudamérica, Calvi se enteró de la muerte del Papa Pablo VI. Consciente de que el nuevo papa todavía estaría enfadado sobre el papel de Calvi en la entrada en funciones en 1972 del Banco Cattolica del Veneto, Calvi comprendió que estaba en una posición precaria. Como las noticias del Banco del Vaticano, las investigaciones lo alcanzaron, él estaba convencido de que el nuevo papa estaría con él. Durante este tiempo, se movió en los alrededores - Uruguay, Perú, y Argentina, Gelli y Ortolani estaban también cerca en Sudamérica. El autor afirma que Calvi habló de la realidad nueva con el Papa Juan Pablo I con Gelli, quien le tranquilizó diciéndole que el problema sería resuelto. Pp. 178-79.
El 29 de enero de 1979, el Juez Alessandrini, quien investigaba el caso de Banco Ambrosiano, fue asesinado, y el 27 de abril de 1982, fue ordenado el asesinato de Roberto Rosone, el gerente general del Banco Ambrosiano quien intentaba limpiarlo. La tentativa fracasó; Rosone sólo fue herido en las piernas. Se cree que Calvi ordenó el golpe.
El 9 de junio de 1982, el autor entrevistó a Calvi por teléfono. Calvi se puso muy inquieto cuando se enteró que el tema central era el Papa Juan Pablo I. El 17 de junio, el cuerpo de Roberto Calvi fue encontrado colgando del Puente de Blackfriars en Londres, (en lo que ha sido llamado "un suicidio acrobático"). En esos días una pérdida de $1.3 mil millones fue descubierta en el Banco Ambrosiano de Milán.
Él es colocado muy alto en la lista de sospechosos de asesinato por Yallop. Nótese la proximidad en Sudamérica a Gelli y Ortolani justo antes de la muerte del papa.
Juan Patrick Cody
En 1965 era cardenal de Chicago, Illinois. Según Fr. Andrés Greeley (y otros), Cody era un administrador muy difícil y exigente.
En 1970, Cody invirtió ilegalmente $2 millones en acciones Penn Central. Unos días más tarde la empresa quebró. Cody, de modo similar, había abandonado sus puestos anteriores, la diócesis de Nueva Orleans y Ciudad de Kansas, con deudas.
Él guardó expedientes sobre sacerdotes y monjas sospechadas de deslealtad y sacerdotes sumariamente despedidos. Cerraron muchas escuelas, el dinero canalizado a una amiga (mujer) y en varios otros caminos se hicieron tan impopular con el clero que ellos formaron una especie de sindicato, la Asociación de Sacerdotes de Chicago. Roma ha sido presentada una solicitud repetidamente con sus quejas y preocupaciones(interéses) - en vano.
Cody había pasado tiempo en Roma, trabajando al principio en el Colegio Norteamericano y posteriormente en la Secretaría de Estado, y se había congraciado con Pío XII y el futuro Pablo VI.
Al principio de los años 1970, la mayor parte de las inversiones del Banco del Vaticano en la bolsa estadounidense habían sido canalizadas por el Banco Illinois Continental, en Chicago. Cody y Marcinkus eran amigos y trabajaron estrechamente juntos sobre muchas de las transacciones bancarias. Cody canalizó mucho dinero de Chicago a Roma, algo usado en Polonia. Esto ha sido muy apreciado por Wojtyla, el pronto futuro papa polaco, Juan Pablo II.
Hacia 1976, los problemas con Cody eran tan conocidos que el Papa Pablo VI le ofreció un puesto en la curia romana. Cody lo rechazó.
En julio de 1978 (semanas antes de la muerte del Papa Pablo VI) Cody aceptó un coadjutor (un obispo, quien en realidad controlaría la diócesis); A Cody le permitirían quedarse como la cabeza titular. Él, con ira, lo rechazó.
Cuando Juan Pablo se hizo Papa, Cody comprendió que este papa podría insistir en su alejamiento, donde su precursor tenía cabida. Esta era, de hecho, la intención del papa Juan Pablo I.
El Papa Juan Pablo II le permitió al Cardenal Cody quedarse en Chicago hasta su muerte.
Enero de 1981. Un Jurado Federal sirvió a Cody con unas citaciones, exigiendo ver sus registros financieros. Él rechazó el pedido. En septiembre, cuando todavía no había cooperado, el Chicago Sun Times publico una historia que perfila una gran colección de crímenes serios que supuestamente el cometió.
Abril de 1982. Cody murió, y con él, la investigación sobre sus crimenes.
Cody no está alto en la lista de sospechosos del asesinato del Papa.
Jean Villot
Era el Ministro de Asuntos Exteriores al Papa Pablo VI y el Secretario intermedio del Papa Juan Pablo I, pero podia ser considerado un substito. Después de la muerte del papa Juan Pablo I, Villot asumió el papel de chambelán, prácticamente actuando como el jefe de la Iglesia.
Inmediatamente después de la muerte del Juan Pablo, Villot quitó del dormitorio del papa su botella de medicina, papeles que él sostenía en sus manos, cristales y zapatillas. Estos artículos nunca han sido vistos otra vez.
Villot tomó el control total de los acontecimientos inmediatamente después de la muerte del Papa. Él efectuó declaraciones falsas a la prensa. Dos de las decisiones más importantes eran: no se debía hacer ninguna autopsia y el conclave para elegir al Papa siguiente ocurriría lo antes posible: el 14 de octubre (a dos semanas de la muerte del papa Juan Pablo I). Este apresurado conclave desvió la atención de la muerte inoportuna y sospechosa de Papa Juan Pablo I hacia el entusiasmo y el suspenso de quien sería el próximo papa.
En marzo de 1979. Villot murió. A pesar de su comportamiento sospechoso después de la muerte del Papa Juan Pablo I, Villot no lo coloca alto en la lista de sospechosos de asesinato - aunque él fuera muy posiblemente un cómplice en el encubrimiento. P.256
http://www.herenciacristiana.com/ultimacruzada/asesinatojp1.htmlPaul Marcinkus, el 'banquero de Dios'
IRENE HERNÁNDEZ VELASCO
ROMA.- El arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, conocido como 'el banquero de Dios' por haber administrado el Instituto de las Obras Religiosas del Vaticano, ha muerto a los 84 años. Marcinkus fue relacionado con la quiebra del Banco Ambrosiano.
Para quienes aseguran ser los representantes de Dios en la Tierra y tienen como misión velar por la salvación de las almas, ocuparse de algo tan asquerosamente material como el dinero siempre ha resultado un asunto embarazoso. Sin embargo, el arzobispo Paul Marcinkus jamás tuvo ese tipo de prejuicios.
Quizás precisamente por esa falta de escrúpulos, este sacerdote estadounidense, que en 1971 fue nombrado por Pablo VI director del Instituto para las Obras Religiosas (el IOR, más conocido como el Banco Vaticano), acabaría protagonizando uno de los más sonados escándalos financieros que hayan sacudido nunca al Vaticano: la quiebra del Banco Ambrosiano. Marcinkus, más conocido como El banquero de Dios, falleció este martes en Estados Unidos a los 84 años de edad.
Tenía 47 cuando se hizo con las riendas del Banco Vaticano, una de las tres instituciones financieras con que cuenta la Santa Sede. Desde el principio, tuvo claro que el Altísimo le había encomendado una misión de la máxima importancia: sanear las maltrechas finanzas de la Iglesia, que tras el Concilio Vaticano II se encontraban en números rojos. A ello se dedicó en cuerpo y alma, aplicando a la tarea unos criterios dignos de un tiburón de las finanzas que, en seguida, le hicieron ganarse la admiración y el respeto de muchos representantes del poder económico. Diversificó, por ejemplo, las inversiones internacionales de la Iglesia, colocando dinero en Estados Unidos, Canadá, Suiza y la ex República Federal Alemana.
Dadas además las ingentes sumas que movía, pronto se hizo famoso en los ambientes financieros. Por si fuera poco, mostraba además las aficiones típicas de un banquero moderno: le gustaban los puros y era un apasionado del golf y del tenis. No obstante, muchos en la Curia romana arrugaban la nariz ante la mera mención de su nombre, mostrando así su desaprobación por un estilo de vida que, en su opinión, no encajaba con el ambiente vaticano. Pero lo que nadie podía negar era que Marcinkus era un hombre astuto.
Justo cuando Marcinkus se encontraba justo en la cúspide de su éxito y el Papa le acababa de nombrar organizador de sus viajes y secretario del Pontificio Consejo de la Ciudad del Vaticano, el Banco de Italia y la magistratura de Roma empezaron a observar con sospecha sus tejemanejes financieros.
Fue Michael Sindona, presidente de la Banca Privada y considerado próximo a los ambientes de la mafia italoamericana, el que puso a las autoridades sobre su pista, al quebrar su entidad y acusar al arzobispo Marcinkus y a Roberto Calvi, presidente del Banco Ambrosiano y miembro de la logia masónica P2, de haberse involucrado con él en diversas operaciones consideradas de alto riesgo. Según Sindona, fue él quien presentó a Calvi y a Marcinkus, quienes en 1971 fundaron en Nassau un paraíso fiscal en las Bahamas, el Cisalpine Overseas Bank. A través de esa sociedad y de otras muchas superspuestas, Calvi y El banquero de Dios habrían operado juntos, destinando dinero a operaciones ocultas, pagando sobornos, moviendo dinero negro procedente de la evasión fiscal o lavando dinero de la mafia y otras organizaciones criminales.
Y el escándalo no había hecho más que empezar. En 1981, el Banco de Italia denunció la existencia de un agujero de 1.400 millones de dólares en las cuentas de las filiales extranjeras del Banco Ambrosiano. El Banco Vaticano era uno de los 13 accionistas del Ambrosiano, y controlaba el 20% de su capital, lo que significaba que, como mínimo, había hecho la vista gorda ante algunas de las oscuras operaciones emprendidas por la entidad.
"El Banco Ambrosiano no es mío. Yo sólo estoy al servicio de otro. Más no puedo decir", declaraba Calvi a los jueces milaneses desde la cárcel de Lodi. Fue condenado a cuatro años de cárcel. Pero poco después de que tratara de quitarse la vida en su celda, obtuvo la libertad condicional. Y, ya en la calle, volvió hacerse con el mando del Ambrosiano. Aunque no por mucho tiempo: el 27 de abril de 1982 el boss mafioso Danilo Abbruciati trató de asesinar al vicepresidente del banco Ambrosiano, Roberto Rosome.
A partir de ahí, todo se precipitó. El 17 de junio, el Banco de Italia suspendió la cotización en Bolsa de los títulos del Ambrosiano y el banco fue declarado en bancarrota. Roberto Calvi huyó y su secretaria se suicidó. Pocos días después, el 18 de junio de 1982, el cadáver de Calvi fue hallado colgado bajo un puente de Londres, con los bolsillos repletos de ladrillos, en lo parece un asesinato por cuenta de la mafia. El Vaticano se vio entonces inundado de acreedores que solicitaban que, como accionista del Ambrosiano, la Santa Sede respondiera por la quiebra del banco y asumiera las deudas de éste. La Justicia italiana pidió permiso a las autoridades vaticanas para poder procesar a Marcinkus, pero la Santa Sede se lo negó, asegurando que el Vaticano no tiene nada que ver con la quiebra del Ambrosiano.
Sin embargo, y en contra de la opinión de Marcinkus y de la mayoría de la Curia vaticana, el entonces secretario de Estado Vaticano, el cardenal Agostio Casaroli, decidió pagar 406 millones de dólares a los bancos acreedores del Ambrosiano en concepto de "contribución voluntaria", al considerar que la Santa Sede tenía ante ellos una responsabilidad moral.
Al mismo tiempo, la Santa Sede le retiró a Marcinkus el timón de la Banca Vaticana. Entonces dejó Roma y se retiró a una parroquia de Illinois. Fue allí donde falleció la noche del lunes, llevándose a su tumba incontables secretos.
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/02/21/obituarios/1140539785.html

viernes, 15 de enero de 2010

La iglesia católica: un azote sectario contra la humanidad


Hipócritas con y sin sotana se han afanado en avergonzar a la historia celebrando el aniversario de la “caída del muro de Berlín”. La mayoría de los políticos y de los medios de comunicación han aprovechado la efeméride para pedir responsabilidades a progresistas que hoy luchan por un mundo mejor, obviando realizar parecidos paralelismos con los actuales dirigentes del mundo occidental, a quienes sí se pueden imputar guerras y conflictos sufridos en las últimas décadas.

Nunca más deberían levantarse muros, la humanidad debería aprender la lección y también derribar el que construye Israel contra el pueblo palestino, el de la frontera del estado español en el norte de África o el que separa México de los E.E.U.U. Pero uno de los grandes muros creados por la humanidad sigue inexpugnable, el muro por antonomasia de la intransigencia, la censura, el machismo, la represión, la violencia, la usura y la opulencia encarnado en el Vaticano.

En el estado Vaticano no hay separación de poderes ni democracia ni ciudadanos ni mucho menos ciudadanas. Posee una historia insuperable en cuanto a cruzadas, conquistas, genocidios culturales y abusos sexuales. Mantiene un inmenso poder a pesar de que sus seguidores sean muchos menos, aunque más radicalizados, y ya no movilice a la mayoría de la población, como ocurría hasta hace pocos años.

Cuando habla la historia debe callar la teología, de ahí el drama de los seguidores de un Jesús de los pobres, cuyo valiente compromiso social en ésta su misión terrenal, lava la cara de los arrogantes purpurados de la curia romana, que a su vez los censura y desprecia.

El objetivo de cualquier democracia republicana debiera ser fomentar el ateísmo y el agnosticismo para preservar la libertad de conciencia, respetando las creencias particulares de cada individuo. Porque la historia se repite y cíclicamente los inquisidores católicos vuelven a su cruzada de intimidación y castigo de los disidentes, con métodos copiados, pero nunca superados, por los distintos regímenes totalitarios.

LA IGLESIA Y LOS REGÍMENES FASCISTAS

Rafael Termes, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y ex banquero del Opus Dei, defiende con honradez que la Iglesia no es una institución democrática porque su fundador quiso que fuera jerárquica: “la democracia, el voto no sirve para la verdad revelada, cuya declaración y conservación Jesucristo confió en exclusiva al colegio apostólico y a sus sucesores”. La Iglesia católica es una monarquía absolutista. El soberano es elegido por los clérigos más relevantes y desde ese momento se convierte, según su propia doctrina, en la voz de dios en la tierra. Dios departe con el Papa, éste transmite lo convenido a sus pastores y éstos lo ponen en conocimiento de su rebaño, cuyas ovejas deben obedecer bajo la amenaza del “fuego eterno”.

Pío XII había adelantado por radio en 1939 que España “una vez más había dado a los profetas del ateísmo materialista una noble prueba de su indestructible fe católica”. El Opus nació en España con Franco y en Italia con Mussolini. Su fundador J.M. Escrivá se convirtió en asesor espiritual del "Caudillo". El episcopado español definió la iniciativa de Franco como “teológicamente justa” y el entonces obispo de Iruñea, el salesiano M. Olaechea, dejaba claro que “es una cruzada y la Iglesia no puede menos de poner cuanto tiene a favor de sus cruzados”.

Escribía Pablo Antoñana sobre los curas-maestros de la época que “cubrieron nuestra conciencia de miedos y desasosiegos, con la sombra del pecado mortal, contra la lectura, el baile agarrao…”, al mismo tiempo que cantábamos ese que decía: “Dios bendiga tu grandeza y a tu Fúrer imperial”.

INTEGRISMO DOGMÁTICO, SEXISTA Y NACIONALISTA ESPAÑOL

El jefe de la Iglesia católica en el estado español, Monseñor Rouco, declaró (22-11-2009) que “es imperiosamente necesaria la presencia de los católicos en la política”. Este año se han llevado a cabo 28 actos y misas en catedrales o iglesias en honor a Franco; en Radio Intereconomía, vinculada a la Iglesia, se realizó un programa ensalzando a J.A. Primo de Rivera y en la Universidad San Pablo CEU, que sirve a los mismos intereses, se presentó (con más de 20 sacerdotes en el acto) el libro “Valle de los Caídos, ni presos políticos ni trabajos forzados”, editado por Fuerza Nueva, que afirma: “había muchos obreros que no vivían tan bien como los reclusos trabajadores” o “cobraban más que los guardas”.

Decía el filósofo Aranguren, reconocido creyente, que la vanguardia religiosa viene a coincidir con la retaguardia cultural. La afirmación se queda corta si escuchamos las declaraciones de los máximos responsables de la iglesia católica: según “ABC” (29-3-96) Juan Pablo II apoyaba “al feminismo” porque llega “incluso a pedir su presencia (la de la mujer) en la formación de los futuros sacerdotes”. En la misma exhortación “Vita Consacrata”, el Papa hablaba sobre el valor de la castidad, la pobreza y la obediencia.

Benedicto XVI, en una carta al arzobispo de Washington DC, McCarrick, sentenciaba: “puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto a ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia”. El arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco, escribía que “la madre que dedica toda su persona al crecimiento de sus hijos es el modelo más perfecto de sociedad”.

En las aulas de la Universidad de la Iglesia de Navarra, del Opus Dei, se predica que “quien se case con una mujer que no sea virgen es tonto, porque eso es tanto como casarse con una mujer de segunda mano”. Fernando Sebastián, ex arzobispo de Iruñea, decía sobre la ley que regula el matrimonio de homosexuales: “podríamos encontrarnos con una verdadera epidemia de homosexualidad, fuente de problemas psicológicos y de frustraciones” a lo que Rouco añadía: “uniones de todo tipo quebrarán la seguridad social”.

Sebastián cree que “la democracia es insostenible si no está sustentada por unos principios morales iluminados por la revelación divina”. Antonio Cañizares, Prefecto para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ante el Plan Ibarretxe, pidió a los fieles que “oren por España y su unidad” pues “negar la soberanía de España no sería prudente ni moralmente aceptable. Si España dejase de ser católica, dejaría de ser España”.

Los poseedores de la “única religión verdadera” pretenden dar una imagen de tolerancia con quienes no comparten su fe, para acabar contradiciéndose, como el portavoz de la Iglesia española, Martínez Camino: “no todo vale en el diálogo interreligioso…no se puede dar la impresión de que una fe es igual que otra”.

¿Subvencionaría un estado democrático a estos fanáticos para que educasen a las próximas generaciones?