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lunes, 13 de abril de 2009

La condena contra Fujimori por violación de los derechos humanos genera polémica en el país andino, pero sienta pautas históricas.



Si para muchos presidentes el poder es dulce, al ex mandatario peruano Alberto Fujimori el poder lo envició. Después de casi once años en el Palacio Pizarro, con una elevada cifra de escándalos y fechorías, y aprovechando la nacionalidad japonesa, que ocultó para acceder a la presidencia, Fujimori huyó al país oriental en el año 2000.
Desde allá envió un fax de renuncia, pero el Congreso peruano lo destituyó por "permanente incapacidad moral". Con éste y otros muchos antecedentes, la lógica de conservación indicaba que debió quedarse en Japón.
Pero Fujimori no dejó nunca de escuchar los cantos almibarados del poder, y en 2005 —dijo que para acercarse al escenario peruano— se fue a Chile, desde donde resultó extraditado en 2007, a solicitud de la justicia limeña.
Condenado recientemente a 25 años de cárcel por los asesinatos de la Universidad La Cantuta y Barrios Altos —cerca de 30 muertos en total—, el político nipo-peruano no sólo cuenta con el fujimorismo en una no desdeñable porción del Congreso, sino además con su hija Keiko, entre las más votadas. Al actual gobierno de Alan García se le considera un aliado del fujimorismo.
Sendero Luminoso, fuertemente golpeado y desarticulado bajo su régimen, es mundialmente reconocido como terrorista y actor principal en una guerra intestina de más de diez años (1980-1992), que dejó decenas de miles de víctimas.
Por otra parte, en larga medida, el empresariado peruano asume al ex jefe del Palacio Pizarro como el que sentó las bases para el fuerte crecimiento macroeconómico que, todavía hoy, muestra Perú.
Al entender de la izquierda, sin embargo, lo que introdujo Fujimori fue una política neoliberal que poco favor ha hecho a los desposeídos.
Derechos humanos y orgullo democrático
Un político con semejantes colores sólo podía ser sentenciado luego de una ancha campaña, en este caso liderada por organizaciones de derechos humanos y un considerable segmento de la prensa, que influyó literalmente a todos los sectores del país.
La secretaria ejecutiva de FEDEFAM (Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos), Judith Galarza, hizo llegar a CUBAENCUENTRO.com un informe donde se muestra total acuerdo con la decisión de la primera sale penal de la Corte Suprema. FEDEFAM también critica que al ex presidente mexicano Luis Echeverría se le liberara de responsabilidad por la matanza de Tlatelolco en 1968.
Comunicadores del país andino aluden a la muerte de Augusto Pinochet en libertad, a pesar de las "aprestos" de la justicia chilena. No por gusto el informe de FEDEFAM sostiene que la condena "representa un aliento para la comunidad mundial".
Al parecer, la decisión contra Fujimori ha hinchado, en no pocos, el orgullo de identidad democrática peruana. César Hildebrant, un ícono del periodismo en este país, aseguró que "la historia del poder judicial en el Perú ha sido una historia de corrupción general y de muy pocas grandezas", pero "la grandeza mayúscula ha ocurrido ayer" (7 de abril).
Y añadió que "gracias a estos jueces con vocación de historia, tendremos que mirar de un modo distinto a la judicatura".
Para José Miguel Vivanco, director para América de Human Rights Watch, la condena es histórica, "porque no hay precedentes a nivel mundial de un ex presidente elegido democráticamente, que después es juzgado en su propio país por violación de derechos humanos".
Otro reconocido hombre de letras, Mario Vargas Llosa, quien perdió en la carrera presidencial contra Fujimori en 1990, recordaba en 2007 el otro lado del proceso: es la primera vez que "un gobierno democrático, siguiendo los procedimientos legales y respetando las garantías que establece el Estado de derecho, juzga a un ex dictador…".
La ribera opuesta
Un seguidor del ex mandatario, el diario peruano La Razón, señaló —citando al general Germán Parra y a la parlamentaria fujimorista Cecilia Chacón— que la condena "es una victoria del Partido Comunista Sendero Luminoso y su cabecilla, actualmente encarcelado, Abimael Guzmán".
En opinión de Keiko Fujimori, hija mayor del ex mandatario, una pena de 25 años para un hombre de 70 "es una condena de cadena perpetua, la misma que recibió Guzmán", subrayó.
Un criterio muy atendible lo ofreció el parlamentario y abogado oficialista Javier Valle, quien se apoyó en el dictamen de la Corte Suprema.
Valle dijo a la prensa que los senderistas "podrían plantear la revisión de sus casos", a partir de que Fujimori fue condenado por una guerra antisubversiva "sucia, totalitaria, antidemocrática y que violó los derechos humanos".
Luego de deslindar —por sus propias palabras, exageradamente— que él no es fascista como Fujimori, argumentó Valle que la sentencia tiene un problema de fondo, y se preguntó: "qué interés podría haber tenido Fujimori en mandar matar a quienes no eran terroristas".
Tanto en La Cantuta como en Barrios Altos hubo "impericias y torpezas", pero fueron decisiones propias de esa "gentuza", sugirió el también experto en derechos humanos.
Según el parlamentario, "si estuviéramos juzgándolo por el tema del 5 de abril (de 1992, considerado un autogolpe de Estado), tendríamos que aplicarle la pena máxima de la ley, porque disolvió la Cámara", y no habría ningún debate al respecto, agregó. "Sin embargo, todo lo que se refiere a los casos de La Cantuta y Barrios Altos es insostenible".
De acuerdo con Valle, no hubo política de eliminación sistemática de sospechosos, "porque en once años de gobierno no hubieran muerto 50 sino miles, como ocurrió con Pinochet, con Videla y con Franco, aquí no".
Fujimori "puede reducir su pena", advirtió Valle, y enfatizó que "la opinión pública lo puede ver como un mártir o lo vuelven mártir con su muerte en la prisión, lo cual sería la mejor faena que ha podido hacer un tribunal seudodemocrático a favor del fujimorismo", concluyó.
Quizá varios de los argumentos de Javier Valle encuentren algún asidero en la encuesta de la Compañía Peruana de Mercado y Opinión Pública, donde, de alguna manera, el 59,4% está en descuerdo con la sentencia.
Desde luego que Fujimori apeló, pero todavía le restan procesos por secuestro y enriquecimiento ilícito.
© cubaencuentro.com
fuente- cubaencuentro internacional

miércoles, 8 de abril de 2009

Organismos de Derechos Humanos en Puno saludan condena a Alberto Fujimori


07 abr 2009
Los organismos agrupados en la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) en Puno, expresan su respaldo a la sentencia de la Sala Penal Especial, encargada de establecer o eximir de responsabilidad penal al acusado Alberto Fujimori por casos de violación a los Derechos Humanos.
Manifestaron que se trata de una condena ejemplar e histórica en contra del principal responsable de las violaciones a los derechos humanos ocurridos en la década pasada.
Asimismo, se solidarizan con los familiares de las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta, que, luego de más de 17 años de impunidad e indiferencia, alcanzan justicia, señalando a quienes fueron responsables de perpetrar los horrendos crímenes en agravio de sus seres queridos.
De otro lado, se ratificaron en las denuncias por los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante el gobierno fujimorista, los mismos que se cometieron, en complicidad con Vladimiro Montesinos, el general Hermoza Ríos y el destacamento Colina.
Finalmente los organismos de la CNDDHH rechazaron todo acto de violencia y confrontación e hicieron una invocación a respetar el fallo del Poder Judicial, recordando que el tribunal está conformado por los más destacados juristas del país y anotando que el proceso judicial, estuvo libre de todo vicio y presión política, hecho que pudo ser reconocido por la ciudadanía y por diversos observadores internacionales que siguieron el desarrollo del proceso judicial.

martes, 7 de abril de 2009

Fujimori recibe pena de 25 años de prisión por violación de DDHH (tribunal)



hace 5 horas
LIMA (AFP) — El ex presidente peruano Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión por cargos de violación a los derechos humanos, considerados por el tribunal como "crímenes contra la humanidad" según el fallo leído este martes en Lima, el cual señaló de inmediato que apelará.
El tribunal señaló que el ex mandatario, de 70 años, cumplirá 25 años en prisión (de los cuales ya ha cumplido 2) hasta el 10 de febrero de 2032, y que además tendrá que pagar indemnización a 29 agraviados.
El juez César San Martín señaló que se habían probado crímenes de homicidio calificado y secuestro agravado, que configuran "según el derecho internacional, crímenes contra la humanidad".
El magistrado indicó que se había probado la "autoría mediática" del ex presidente. Según esta, las acciones de quienes perpetraron las dos matanzas y los dos secuestros que se juzgaban correspondían a una política de Estado diseñada por Fujimori, que gobernó Perú entre 1990 y 2000.
Apenas se conoció la sentencia, Fujimori consultó con su abogado, César Nakazaki, y le dijo al presidente del tribunal, César San Martín, que apelará la sentencia.
"Señor presidente, interpongo recurso de nulidad", dijo Fujimori, fórmula para señalar que recurrirá a la apelación.
Mientras tanto, Keiko Fujimori, congresista e hija del condenado, señaló que "el fallo es una venganza" y que esto era la "crónica de una condena anunciada".
La congresista señaló que habrá protestas por el fallo.
Del otro lado Gisela Ortiz --que es familiar de uno de los asesinados y se convirtió en figura emblemática del movimiento para llevar a Fujimori a juicio-- dijo que "la justicia ha triunfado".
Fujimori fue condenado como autor intelectual de las matanzas del vecindario de Barrios Altos, en noviembre de 1991, que dejó 15 muertos; y de la Universidad La Cantuta, en julio del año siguiente, con 10.
Además, por el secuestro en 1992 del periodista Gustavo Gorriti -a la sazón corresponsal del diario español El País- y del empresario Samuel Dyer.
fuente- AFP

Fujimori en su hora más difícil espera fallo en ambiente tenso en Perú


LIMA (AFP) — El ex presidente Alberto Fujimori escuchará este martes la sentencia del tribunal que durante 16 meses lo juzgó por violación de los derechos humanos, en un ambiente crispado por posibles desbordes de sus partidarios, que anunciaron movilizaciones ante la eventualidad de una condena.
Tras más de 160 sesiones, el tribunal presidido por el juez César San Martín dictará una sentencia que puede significarle al ex mandatario una pena máxima de 30 años de prisión, como autor intelectual de dos matanzas que dejaron 25 muertos.
La lectura de la sentencia se iniciará a las 09H00 locales (15H00 GMT) y puede durar entre 2 y 4 horas, según dijo a la AFP una fuente del tribunal.
La Fiscalía ya ha señalado que cualquier pena menor a 30 años será apelada, mientras que la defensa ha indicado que hará lo propio si el ex presidente, de 70 años, es condenado. La Corte Suprema se encargará de esa decisión final.
El presidente Alan García dijo que espera un "fallo justo y legal" y confió en que no se desborden las protestas.
"Si (los fujimoristas) no están de acuerdo pueden apelar, esto lo ofrece la democracia, algo que las dictaduras no permiten", aseveró.
Representantes de grupos internacionales de derechos humanos, que arribaron a Lima para asistir a la lectura de sentencia, señalaron que el fallo sentará un precedente.
"Lo novedoso en el juicio a Fujimori es que se trata de una corte nacional la que lo procesa, es la primera vez que eso ocurre a nivel hemisférico", dijo María McFarland, investigadora de la organización Human Rights Watch.
"Fujimori es el primer presidente de origen democrático que enfrenta delitos de derechos humanos en su país", señaló Michael Reed, director para Colombia del Centro Internacional para la Justicia Transicional.
"Nadie está por encima de la ley, esa es la lección internacional" del juicio, asegura el asesor especial de Amnistía Internacional, Javier Zúñiga, quien habló junto a sus colegas en la Asociación de Prensa Extranjera del Perú.
Unos 10.000 policías fueron puestos en estado de alerta desde este lunes hasta el miércoles ante posibles desórdenes de partidarios o adversarios del ex mandatario, informó el general de la policía Carlos León Romero.
En la noche de este lunes familiares de víctimas simpatizantes de Fujimori realizan, por separado, vigilias.
¡Fujimori libertad!, ¡El chino salvó al Perú del terrorismo! son algunos de los lemas que gritaron los simpatizantes fujimoristas, mientras Kenji Fujimori, orador central del acto, dijo que "el pueblo entero reclama la libertad de mi padre".
Mientras tanto en las afueras de Palacio de Justicia -centro de Lima- los familiares de las víctimas se mostraron seguras de que el tribunal condenará a Fujimori de los cargos que se le imputan.
Carolina Oyague, hermana de una de la víctimas, dijo a la prensa que "esperamos que Fujimori sea condenado por los asesinatos".
Fujimori es acusado de ser el autor intelectual de las matanzas del vecindario de Barrios Altos, en noviembre de 1991, que dejó 15 muertos, y de la Universidad La Cantuta, en julio del año siguiente, con 10.
Fujimori tiene cinco acusaciones más por corrupción, pero este caso de derechos humanos es el más importante pues desnuda una época de Perú marcada por la violencia de las guerrillas Sendero Luminoso y MRTA y una respuesta del Estado que supuso violaciones de los DDHH.
El hecho de que Fujimori esté sentado en el banquillo frente a un tribunal que las dos partes reconocen como idóneo significa un triunfo en un país que no ha cerrado sus heridas respecto de la época de la violencia (1980-2000) en que murieron 70.000 personas, según la Comisión de la Verdad.
Fujimori, quien ya tiene una condena de seis años por corrupción (pendiente de apelación), argumentó que gobernó en una etapa compleja y que llegó al poder cuando Perú era "un desastre", con un terrorismo creciente.