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jueves, 5 de mayo de 2011

Atenco, cinco años de impunidad


Anayeli García Martínez


MÉXICO, D.F., 4 de mayo (apro-cimac).- “Ya nadie se acuerda de Atenco”, lamenta Claudia, una de las 47 mujeres violadas y abusadas sexualmente por elementos de la desaparecida Policía Federal Preventiva (PFP) y agentes del Estado de México en mayo de 2006, durante los incidentes registrados en San Salvador Atenco y Texcoco.

Así como ella, Bárbara Italia, Georgina Edith y otras ocho mujeres continúan –a cinco años de distancia y sin las grandes movilizaciones ni la atención mediática de ese entonces– con su exigencia de que se castigue a los responsables de las agresiones de las que fueron víctimas.

Son las que se quedaron en el camino… resistiendo, en espera de justicia. Saben que en México no la van a tener y por eso insisten en que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de entrada a su demanda presentada el 29 de abril de 2008.

Tras cinco años hay cierto cansancio, dice Bárbara Italia. “Recuerdo mucho la convicción con que dijimos 'esto va a ser un camino muy doloroso, muy duro y muy largo'. Finalmente sabemos que el Estado le apuesta al desgaste y estamos preparadas para eso”, advierte con firmeza.

Recuerda: “El primer año realizábamos una actividad cada mes y teníamos no sé si más ganas, pero sí la necesidad de hacer algo”.

Ir y venir

El operativo policiaco implementado en el Estado de México, en el 2006, para desarticular al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) en su lucha contra la construcción de un aeropuerto en Texcoco, dejó un saldo de dos jóvenes asesinados y 207 detenidos, de los cuales 47 eran mujeres.

De las 47 mujeres agredidas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) constató la violación sexual en 26 casos.

Para acreditar la violación y tortura sexual, las mujeres fueron sometidas a peritajes del Protocolo de Estambul de la CNDH, de la Procuraduría General de la República (PGR), de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres (entonces Fevim), del Colectivo contra la Tortura y la Impunidad y de investigadores particulares. Todos confirmaron los abusos.

Desde el 2006 el caso de las mujeres agredidas sexualmente se ha turnado en dos instancias: la Fevim (ahora Fevimtra), la cual inició una averiguación previa por violación que no prosperó y que declinó ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) en julio de 2009, donde permanece estancada.

Los hechos violentos desataron una ola de protestas sociales para exigir castigo a los agresores y por la libertad de los 12 presos políticos del FPDT condenados a purgar penas de hasta 112 años de prisión.

Las mujeres torturadas sexualmente acompañaron todas y cada una de las marchas, mítines y plantones apoyando las demandas y haciéndose visibles.

Lucha silenciosa

El 30 de junio de 2010, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó la inmediata liberación de los 12 presos políticos, el movimiento social en torno a Atenco bajó de perfil.

Atrás quedaron las grandes marchas, mítines y plantones y la exigencia de juicio político para uno de los orquestadores de los operativos, el gobernador mexiquense y ahora aspirante a la Presidencia, Enrique Peña Nieto.

Hoy, a las mujeres agredidas, golpeadas y torturadas sexualmente sólo se les recuerda en cada aniversario de los violentos operativos con plantones que apenas congregan a una veintena de personas, ya sea en la PGR o en las instalaciones de la Fevimtra.

La “investigación” lleva cinco años y aún no hay culpables, pero no es por falta de pruebas o evidencias sino por falta de voluntad política, asegura Jaqueline Sáenz, abogada del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Pro), organización que junto con el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), litiga el caso de 11 mujeres ante la CIDH.

“(Las autoridades) tienen la lista de quienes custodiaban a los detenidos. Nos parece muy claro que deberían conocer quiénes fueron, sin que ellas (las víctimas) los tengan que reconocer”, advierte Sáenz al tiempo que critica que aunque se acreditó la tortura sexual, las instancias continúan hablando de actos libidinosos y abuso de autoridad.

Ni perdón… ¿ni olvido?

En entrevistas por separado, Bárbara Italia, Georgina Edith y Claudia reconocen que ya no hay campañas mediáticas en torno a su demanda de justicia, pero afirman que cuentan con el apoyo del FPDT, La Otra Campaña, el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad y Amnistía Internacional (AI), entre otras organizaciones humanitarias.

Éstas, las otras mujeres de Atenco, las que no son madres, esposas o hermanas de los presos políticos, las que vivieron los excesos de las fuerzas del orden, son las que ahora mantienen viva la consigna “Ni perdón, ni olvido”.

Bárbara Italia se sincera y apunta que conforme pasa el tiempo los hechos de mayo de 2006 se ven de forma distinta. Considera que la represión fue de tal magnitud que consiguió romper la estructura de un movimiento que logró echar atrás el decreto presidencial que pretendía despojar a los campesinos de Atenco de sus tierras.

Con todo, Claudia –quien aún enfrenta un proceso en libertad acusada de ataques a las vías de comunicación– no quiere dejarse vencer por el pesimismo y destaca que cuentan con la solidaridad de varios compañeros y organizaciones, entre ellas AI, la cual mantiene una campaña mundial en apoyo a las mujeres de Atenco.

Claudia manifiesta que ante la cerrazón de las autoridades estatales y federales es hora de buscar nuevas trincheras de lucha: “En México no vamos a obtener justicia. Queremos que quede claro que hubo violaciones a Derechos Humanos y que se reconozca que fuimos torturadas, violadas y encarceladas injustamente”.

A su vez, Georgina Edith, trabajadora del IMSS que pasó un año y diez meses en la cárcel luego de acudir con una brigada de salud al lugar de los disturbios, reprocha que la PGJEM no hiciera algo por esclarecer las violaciones de las que fueron víctimas.

“No han consignado a los responsables pese a que tienen el expediente desde julio de 2009. Y no lo van a hacer porque ellos fueron los represores. El gobierno es represor en todo momento, no sólo en Atenco, en una infinidad de movimientos donde han matado, violado y torturado”, recalca.

“En México no hay justicia”

Estas mujeres aseguran que en México su voz no se escucha, por ello se han acercado también al Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus sigla en inglés), el cual en agosto de 2006 exigió al gobierno mexicano procesar y castigar a los culpables de los hechos en Atenco.

También llevaron su caso al Comité Contra la Tortura (CAT), que en noviembre del mismo año reconoció que durante los operativos existió tortura, por lo cual afirmó que el Estado mexicano tenía la “obligación” de reparar el daño a las víctimas y a sus familias.

Bárbara Italia, Claudia y Georgina Edith insisten en que su demanda de justicia ante la CIDH no cesará hasta no obtener una sentencia condenatoria contra el Estado mexicano, quien ha hecho todo lo posible por impedir que el caso sea admitido por la Comisión, porque, reiteran, al menos para ellas la lucha de Atenco aún no termina.

fuente- proceso

lunes, 14 de diciembre de 2009

PRONUNCIAMIENTO DEL FPDT-ATENCO


PRONUNCIAMIENTO DEL FPDT-ATENCO

FESTIVAL ATENCO RESISTE, 13 DE DICIEMBRE DE 2009.

CAMPAÑA NACIONAL E INTERNACIONAL LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO

12 ESTADOS, 12 PRESOS

El día de hoy cerramos la Gira Nacional denominada 12 Estados, 12 Presos dentro del marco de la Campaña Nacional e Internacional, Libertad y justicia para Atenco, para arrancar con la siguiente etapa definitoria por la libertad de los 12 presos y 2 perseguidos políticos.

En esta gira visitamos los estados de Chiapas, Veracruz, Jalisco, Baja California, San Luis Potosí, Guerrero, Morelos, Coahuila, Nuevo león, Puebla, Michoacán y Oaxaca. Realizamos 93 eventos que consistieron en marchas, reuniones, foros, talleres, conferencias, festivales, mítines, video-debates y protestas. A través de la Gira nos encontramos con 119 organizaciones hermanas y solidarias, además sostuvimos 26 entrevistas en radio y televisión.

Uno de los objetivos fue denunciar y visibilizar la situación de los 12 presos y 2 perseguidos políticos de Atenco, pero en particular, lo que logramos fue enlazarnos con otras luchas, brindarnos solidaridad y salir más fortalecidos, porque levantamos a nivel nacional e internacional grito de libertad y justicia no sólo para Atenco sino para todo México.

En todo el recorrido constatamos la situación de violencia y represión que los gobiernos en México y las empresas capitalistas ejercen sobre los pueblos y las organizaciones en nuestro país, por medio del despojo de la tierra y los recursos naturales, así como también la gradual eliminación de nuestros derechos sociales como lo son: el derecho al trabajo, a la educación, a la vivienda, a la salud, a la libertad sindical, al salario justo, a la organización, a la autonomía y a las libertades democráticas.

Es por ello, que desde Atenco le decimos a nuestro hermano Municipio Autónomo de San Juan Copala, en Oaxaca, que estamos con ustedes, que lamentamos profundamente el asesinato de un menor el 28 de noviembre pasado, en el marco de nuestra gira, cuando el grupo paramilitar de la Ubisort atacó su pueblo e hirió a tres jóvenes más. Sepan que estamos con ustedes y que reconocemos todo el esfuerzo que hacen para mantener su proceso autonómico y de dialogo, para que entre las organizaciones exista el respeto y se resuelvan las diferencias por la vía pacífica.

Lo que también nos preocupó fue la criminalización a los movimientos sociales, la creciente militarización del país y la violencia sistemática a los derechos humanos, esto lo constatamos con la reactivación de grupos paramilitares en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, la activación de nuevos grupos narcoparamilitares en Michoacán y Chihuahua principalmente, el asesinato y desaparición forzada de varios luchadores sociales en Morelos, Chiapas, Puebla, Guerrero, Oaxaca, Chihuahua, y Coahuila, la sistemática violación de derechos humanos cometidos por militares consistentes en violaciones sexuales, ejecuciones en retenes, levantamientos y la evidente restricción de nuestras garantías de libre tránsito.

También vimos en nuestro recorrido una situación creciente de la pobreza social y alimentaria que padece nuestro pueblo mexicano, agudizado con la crisis económica generada por la política neoliberal encaminada a concentrar las riquezas en una clase económica y política en el poder. Es decir, hemos visto la desigualdad social, la riqueza y el derroche de unos cuantos y la miseria de la gran mayoría. No sólo no hay empleo y salario justo sino que nuestro país por la política de sumisión a los poderosos nos está llevando a una crisis alimentaria que poco a poco nos está alcanzando a todos.

Sin embargo, en todos estos estados también encontramos lucha y resistencia en el pueblo de México, es decir, la situación de crisis económica, política y ambiental ha generado que el pueblos y sus organizaciones se movilice y genere conciencia entre la población para levantar la voz y hacer visible el mensaje de esperanza y de dignidad para cambiar la realidad a la que Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, Ulises Ruíz, Juan Sábines y muchos más nos quieren mantener para seguir siendo sus explotados, despojados y oprimidos.

La demostración de anterior es la respuesta que nuestro llamado por la libertad de los 12 presos y 2 perseguidos políticos ha tenido a lo largo de esta campaña la vemos aquí, en el Festival Atenco Resiste, con la presencia de representaciones de 14 estados de la república que hoy confirman su compromiso de luchar por los presos de Atenco y de todo el país. Esta convocatoria que lanzó el FPDT y el Comité de la Campaña nos permitió consolidar distintas propuestas de acciones para el 2010 entorno a nuestra lucha. A esta lucha justa se han sumado diversos sectores de la sociedad civil, activistas, actrices, intelectuales, religiosos, y en particular lo mejor de sus músicos que hoy están aquí presentes en este festival, a todos ustedes le decimos ¡Gracias!

Nuevamente el pueblo mexicano le dice a Peña Nieto y a Felipe Calderón que ¡Atenco no está sólo!

Esto no quiere decir que estos dos malos gobernantes y los capitalistas no desistan de su interés de construir el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en nuestras tierras, por eso ahora mandan a la Comisión Nacional de Agua a comprar nuestra tierra bajo el argumento de que harán un rescate ecológico, mediante un proyecto de mitigación del ex Lago de Texcoco, que consiste en comprar 2,500 hectáreas para ampliar la zona federal. Nosotros lo sabemos y se lo decimos a Peña Nieto y a Calderón que lo que quieren hacer es construir su aeropuerto, y que de una vez que lo sepan: ¡Que no vamos a vender la tierra!, ¡porque la sangre de los abuelos no se vende!

Desde Atenco le decimos a la sociedad civil nacional e internacional que hoy cerramos una etapa y empezamos otra, la nueva etapa consiste en sacar de la cárcel a nuestros presos de una vez por todas, es decir, o liberamos a Nacho, Felipe, Héctor y los nueve compañeros del Molino o se quedan cumpliendo las condenas que van desde 31 años, 10 meses y 15 días, 67 años y medio hasta 112 años y medio de prisión. No hay de otra, o alcanzamos los altos valores de justicia y libertad para los pobres de nuestra nación o triunfará la ambición desmedida por el poder económico y político de un puñado de rufianes que se dicen “gobernantes”.

Nuevamente nos volvemos a encontrar con los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en febrero, ellos exoneraron a Peña Nieto y Vicente Fox por las graves violaciones cometidas a nuestros derechos humanos, el 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco. Hoy serán ellos quienes decidirán si nuestros 12 hermanos presos y 2 perseguidos seguirán encarcelados o no, ellos resolverán el amparo definitivo para liberarlos o condenarlos, en caso de no liberarlos ellos estarán ratificando el lugar que quieren ocupar en la historia: el de los depredadores de la justicia.

http://atencofpdt.blogspot.com/

domingo, 13 de diciembre de 2009

Si exculpó a Peña Nieto, ahora la Corte debe liberar a presos políticos de Atenco: FPDT


René Ramón
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 13 de diciembre de 2009, p. 7

San Salvador Atenco, Méx., 12 de diciembre. El año que está por comenzar será decisivo para los 12 integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) encarcelados desde mayo de 2006, porque ya se agotó el último recurso legal y los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tendrán que decidir si ratifican las sentencias o los liberan, señalaron representantes de las organizaciones que participaron en la campaña nacional e internacional por la libertad y justicia para los presos políticos de San Salvador Atenco.

En la víspera de la clausura de la gira 12 estados, 12 presos, que se efectuará este domingo en la explanada municipal, representantes de organizaciones sociales provenientes de Chiapas, Veracruz, Jalisco, Baja California, Nuevo León, Puebla, Michoacán y Oaxaca relataron las adversidades que enfrentaron en sus comunidades por el hecho de recibir a los integrantes del FPDT y organizar actos públicos en defensa de los presos políticos.

Durante el encuentro, realizado en la casa ejidal de San Salvador Atenco, se leyó un mensaje del historiador Adolfo Gilly en el que advierte que mientras no haya justicia no habrá democracia ni habrá paz en tierras mexicanas.

Gobiernos represores

En su escrito de dos cuartillas, Gilly acusa al gobierno de Felipe Calderón y al gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, de criminalizar la protesta social, asfixiar la libertad de organización, infundir el miedo y avanzar en la militarización de la sociedad y de los gobiernos de México.

Asegura que esos dos gobiernos son represivos, igual que los de otras entidades, como Chiapas, Morelos, Querétaro, Nayarit, Guerrero, Puebla y Oaxaca, porque la criminalización y la represión de los movimientos sociales avanza en todo el país, de la mano con la militarización del territorio.

Previamente, Jacobo Silva Nogales, ex guerrillero y ex preso político, mandó un mensaje de solidaridad a todas las organizaciones de México que han sido víctimas de la represión del Estado mexicano, y de hermandad para todos los presos políticos del país, incluidos los del FPDT, de quienes refrendó su lucha.

Ante representantes de unas 30 organizaciones, narró todo lo que aprendió del líder del FPDT, Ignacio del Valle Miranda, con quien convivió 10 meses en el penal de máxima seguridad de El Altiplano: quiero decirles que en ese tiempo aprendí mucho de él.

Asistieron al encuentro enviados del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, de Veracruz; Red Jalisciense de Derechos Humanos; Vocal-APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca); Casa Comunitaria Nuevo León; Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación; grupos de las universidades Nacional Autónoma de México y Autónoma Metropolitana, y organizaciones del estado de México.

A nombre del FPDT, Damián Camacho Guzmán definió las tres líneas a seguir en 2010. En materia legal –dijo–, a principios de mes se agotó el último recurso, luego de que se interpuso un amparo directo ante el Poder Judicial de la Federación.

Los magistrados decidirán si ratifican las sentencias por más de 112 años de prisión contra los 12 líderes del FPDT o, en su caso, otorgan la libertad o reducen la condena, que en este caso no sirve de nada.

A los representantes provenientes del interior de la República se les informó que el pasado jueves 10 de diciembre el FPDT se reunió con el ministro José de Jesús Gudiño Pelayo, a quien le demandaron justicia.

Camacho Guzmán relató que en el encuentro recordaron al togado que en febrero pasado la SCJN exculpó al gobernador Enrique Peña Nieto y demás funcionarios involucrados en la represión del 3 y 4 de mayo de 2006.

Por eso ahora recordamos a Gudiño Pelayo que es su deber ordenar la libertad de nuestros presos políticos, pues finalmente la SCJN entregó una carta de impunidad a Peña Nieto, dijo.

Damián Camacho tocó otros dos temas fundamentales para los activistas: la guerra de baja intensidad que el gobierno mantiene en el pueblo de San Salvador Atenco y la represión que a escala nacional sufren los grupos sociales organizados.

Advirtió que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pretende adquirir 2 mil 500 hectáreas de las más de 5 mil que en 2001 quisieron arrebatar a los campesinos de Atenco. Muchos labriegos han vendido sus tierras ante la presión, la crisis económica y los ataques del gobierno contra el FPDT, aseveró.

De obtener las 2 mil 500 hectáreas –advirtió–, el gobierno estaría en condiciones de retomar la construcción del aeropuerto alterno de la ciudad de México. La diferencia respecto a 2006 es que ahora podrá justificar que la terminal aérea se construirá en terrenos federales de la Conagua, no en tierras ejidales.

Denunciaron que desde la represión en Atenco existe una estrategia contrainsurgente con la presencia de la milicia y de narcoparamilitares en las calles, quienes se han encargado de desactivar, por medio de la violencia, a los grupos organizados. Los ejemplos son muchos –dijeron–, y la represión se ha dado, además del estado de México, en Chihuahua, Chiapas, Guerrero, Morelos y Oaxaca. Este domingo, los representantes de las organizaciones sociales participarán en el acto político-cultural, en el cual tocarán varias bandas de rock.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Comisión de Atenco en recorrido por Oaxaca


Con el propósito de impulsar la solidaridad de los pueblos y organizaciones sociales aglutinadas en la Appo hacia los presos de San Salvador Atenco, se han llevado a cabo eventos político culturales en la ciudad y parte del Estado de Oaxaca.

Este día correspondió dar una recepción a una comisión de seis integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de Atenco; en éste marco, se celebra una reunión de treinta colonos en el domicilio, calle 21 de septiembre de la Colonia ampliación San Juan Chapultepec, en donde participan algunos líderes sociales como, David Venegas Reyes alias “el alebrije”.

La comisión de Atenco ha recorrido diferentes colonias y municipios de Oaxaca con el fin de consolidar el respaldo hasta lograr la libertad de los doce presos de San Salvador, dentro de quienes destacan su líder, Ignacio del Valle.

fuente- NSS oaxaca

jueves, 18 de junio de 2009

Mujeres violadas en Atenco buscan condena internacional al Estado Mexicano

La tortura sexual es aceptable para las autoridades mexicanas. Obviamente es una de las medidas que ellas consideran necesarias para amedrentar a la gente y evitar olas de resistencia ante una situación económica y social intolerable. Tres años después de las violaciones denunciadas por veintiseís de las cuarenta y siete mujeres detenidas arbitrariamente en Texcoco y San Salvador Atenco el 3 y 4 de mayo de 2006, ni siquiera uno de los responsables se encuentra en la cárcel.
Hoy manifestantes ante la FEVIMTRA en la ciudad de México rechazaron el reino de la impunidad en el país.
En Febrero de este año, la Suprema Corte de la Nación reconoció la existencia de las graves violaciones de derechos humanos en Atenco, pero se negó a enjuiciar a los altos mandos responsables por los crímenes: Enrique Peña Nieto, Eduardo Medina Mora, Wilfrido Robledo Madrid, Miguel Ángel Yunez, Nazario Gutiérrez y Ardelio Vargas.
Se supone que Guadalupe Morfin es defensora de los derechos humanos de las mujeres de México. Ella encabeza una entidad conocida como la Fiscalía Especializada en Delitos Violentos Cometidos contra las Mujeres y Trata de Personas (FEVIMTRA). Pero a pesar de que las mujeres violadas en Atenco han presentado sus denuncias debidamente, la FEVIMTRA no ha consignado a un solo policía por estos delitos sexuales violentos. Evidentemente, Guadalupe Morfín y su jefe Eduardo Medina Mora han tomado la decisión de que nadie pagará por estos crímenes.
A nivel estatal, el único policía que había sido sentenciado por las violaciones, Doroteo Blas Marcelo, fue absuelto recientemente por la Sala de Segunda Instancia Penal del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México. En dos otros procesos por delitos no graves como “abuso de autoridad”, las irregularidades continúan.
Ante la falta total de justicia en México, las mujeres llevan su denuncia a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para lograr una condena internacional al Estado Mexicano. Las protestas en las calles siguen.
fuente- Kaos en la red

domingo, 7 de junio de 2009

Seis mujeres Nobel de la Paz abogan por los “presos y perseguidos políticos” de Atenco


Gabriel León Zaragoza

Seis mujeres galardonadas con el Premio Nobel de la Paz exhortaron al gobierno de México a liberar a los 12 “presos políticos” de San Salvador Atenco, estado de México; cancelar las órdenes de aprehensión contra los “perseguidos políticos” y que castigue a los responsables de violaciones a derechos humanos durante los hechos represivos del 3 y 4 de mayo de 2006.
Advirtieron que a pesar de la denuncia que por estas acciones realizaron instancias como Amnistía Internacional, la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos, la Organización de Naciones Unidas y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, “no se ha logrado la justicia esperada de un Estado democrático”.
En el contexto de un reconocimiento internacional de organizaciones no gubernamentales a la lucha que mantienen las mujeres integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), Mairead Maguire, Rigoberta Menchú, Jody Williams, Shirin Ebadi, Betty Williams y Wangari Maathai dijeron confiar en que el gobierno mexicano “garantizará la protección de las y los defensores de derechos humanos y detendrá toda política de criminalización contra los movimientos sociales”.
De acuerdo con el texto emitido por las fundadoras de la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel (NWI’s, por sus siglas en inglés), se destaca que recibieron con “preocupación” las noticias de represión al pueblo de Atenco, en la que al menos 26 mujeres fueron abusadas sexualmente y 47 detenidas de manera arbitraria.
Además –señalan–, a causa de los mismos hechos se encuentran encarcelados “injustamente” 12 pobladores de Atenco, algunos con condenas de más de 100 años, y la hija del dirigente Ignacio del Valle, América del Valle, y otro compañero “son perseguidos por delitos que no cometieron.
“Es por ello que las mujeres de Atenco han seguido firmes en su determinación de defender sus derechos y los de su pueblo, así como de lograr la liberación de los presos y perseguidos políticos.
“Esta labor la han emprendido en condiciones sumamente precarias; muchas han tenido que mantener solas a sus familias y continuamente son objeto de hostigamiento y amenazas. Su entereza y compromiso son ejemplo de resistencia y dignidad para las mujeres de todo el mundo”, apuntaron.
Sabemos –detallan en su declaración– “que desde hace varias décadas han luchado a la par de los hombres por el derecho a la tierra, a una vida digna, a ser consultadas sobre los planes de desarrollo y que han sido solidarias con otras legítimas luchas en todo el territorio mexicano”.
En el acto de reconocimiento internacional realizado en la ciudad de México, las dirigentes del FPDT, María Trinidad Ramírez –esposa de Ignacio del Valle, preso en el penal del Altiplano–, Blanca Ramírez, Marisela Pacheco y Martha Pérez, así como familiares de los detenidos agradecieron el reconocimiento al tiempo que hicieron sonar sus emblemáticos machetes.
Por las agrupaciones y colectivos convocantes, Dafne Cuevas, de Consorcio para el Diálogo, destacó que la campaña Libertad y Justicia para Atenco busca promover la excarcelación de los 12 “presos políticos, ya que consideramos que no cometieron ningún delito y fueron condenados por razones políticas”. Además –dijo–, hubo numerosas irregularidades en sus procesos, así como de violaciones a los derechos humanos, “haciendo evidente la intención del Estado y de grupos de poder de mantenerlos detenidos”.
fuente- la jornada

jueves, 4 de junio de 2009

Llevan a Naciones Unidas caso de violaciones en operativos de Atenco


Carolina Gómez Mena

En el contexto de la décimoprimera sesión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que se realiza en Ginebra, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), la Organización Mundial contra la Tortura (Omct) y el Foro Asia-Pacífico sobre Mujeres, Derecho y Desarrollo (APWLD, por sus siglas en inglés), expusieron el caso de los abusos cometidos contra mujeres en San Salvador Atenco durante los operativos policiacos realizados el 3 y 4 de mayo de 2006.
En los denominados Diálogos Interactivos que se efectúan durante dicha cumbre, Madeleine Penman, coordinadora del área de relaciones internacionales del Prodh, leyó un pronunciamiento en el que señaló ante la relatora especial sobre la Violencia contra la Mujer que un ejemplo paradigmático del uso de la “tortura sexual como herramienta para la represión contra las mujeres” fue lo ocurrido en Atenco, cuando “más de 2 mil 500 policías federales y estatales agredieron indiscriminadamente a manifestantes por un conflicto derivado del diálogo fallido con vendedores de flores de la localidad.
“Entre las personas arrestadas se encontraban 47 mujeres, muchas de las cuales recibieron malos tratos y tortura sistematizada de la policía por medio de violencia sexual, incluyendo casos de violación, así como otras formas de violencia física”, establecen en el documento.
Las organizaciones denunciaron ante la relatora que “a pesar de la severidad de los crímenes, después de más de tres años de ocurridos, las autoridades mexicanas no han empezado ningún proceso penal por tortura o violación sexual contra los agentes que participaron en los operativos. Solo un pequeño grupo de agentes fue acusado por ofensas menores, como abuso de autoridad y actos libidinosos. Mientras, los oficiales del gobierno que planearon y dirigieron dichas acciones gozan de impunidad”.
Cabe señalar que el 29 de abril de 2008 el Centro Pro llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que se espera solicite al Estado mexicano que determine si hubo impunidad, elabore un informe e intente que se llegue a una solución del asunto. De no haber respuesta de las autoridades el tema podría canalizarse a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y ahí el proceso sería largo, señalaron integrantes del Centro Pro.
fuente- la jornada

martes, 5 de mayo de 2009

Influenza, metáfora de irresponsabilidad

JAVIER SICILIA
Hasta antes de la Ilustración, el mal físico era visto como una compensación por nuestras faltas, como un castigo purificador.
La noción venía de la tragedia griega, en donde el mal que alguien padecía era consecuencia de sus actos.
Desde el terremoto de Lisboa, en 1755, y el poema que Voltaire le dedicó, el mal, sin embargo, se naturalizó. A pesar de la lúcida crítica que Rousseau hizo a la concepción volteriana (“... convenga –le escribió– en que la naturaleza no edificó allí 20 mil casas de seis a siete pisos y que si los habitantes de esa gran ciudad hubiesen estado dispersos de manera más igualitaria y más ligeramente alojados, el daño hubiese sido mucho menor y quizás nulo”), la idea de Voltaire de que casi todo el mal es un hecho sin responsables, natural, bruto y carente de razón, prevaleció, al grado de que en la era de los grandes desarrollos tecnológicos las metáforas que se usan para hablar de las catástrofes perpetradas por la mano del hombre son metáforas relacionadas con la naturaleza.
Muchos sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki hablan del día en que “el tsunami nos golpeó” o de la hora “en que el meteoro cayó”. De la misma índole son las hecatombes ecológicas y las epidemias que, como la influenza porcina, la gripe aviar o el mal de las vacas locas, comienzan a azotarnos. Aunque unas y otras tienen un origen distinto –las de Hiroshima y Nagasaki son el producto de las relaciones técnicas que el hombre establece con el hombre a nivel de una política de la violencia; las otras, el producto de las relaciones técnicas que establecemos con la naturaleza para el bienestar del hombre–, ambas, como lo ilumina Jean-Pierre Dupuy, muestran una realidad inédita en la historia: la desproporción entre la intención y el acto.
Entre una y otra, la intención humana no corresponde a la extensión del mal que su accionar provoca y, en consecuencia, su producto, escalofriantemente desmesurado, sólo puede compararse, en el caso de Hiroshima y Nagasaki, con una catástrofe natural, o vivirse, al igual que Voltaire vivió el terremoto de Lisboa, como el producto de un mal natural, ajeno a cualquier acto humano. A diferencia de las bombas atómicas, donde la intención era dañar, lo terrible de los daños ecológicos o de la salud es que la intención que los desencadenó y que moralmente era buena, borra de las consecuencias su origen. De la misma forma en que Voltaire no tomó en cuenta lo que Rousseau le mostró –el sobrepasamiento de los límites naturales–, nosotros, frente a las hecatombes ecológicas y las nuevas enfermedades, no tomamos en cuenta los actos desmesurados que los provocaron. De ahí que la reciente epidemia de influenza porcina la vivamos como un mal natural, como un hecho bruto y sin razón.
Nadie mira que su origen tiene relaciones profundas con el bienestar prometido por el desarrollo tecnológico.
Detrás de este inmenso mal –como de otros como el calentamiento global, el derretimiento de los polos, los tsunami y las nuevas enfermedades que azotan al mundo– se encuentra el uso indiscriminado de la energía, la industrialización excesiva de los animales, el cambio en su alimentación para obtener mejores rendimientos, el uso sin límites de antibióticos para evitar las epidemias que conlleva su hacinamiento industrial, el cambio climático que activa virus que en otras condiciones habrían permanecido inactivos; en síntesis, un complejo entramado de actividades científicas puestas al servicio del bienestar.La distancia que separa la lucha tecnológica por nuestro confort –desplazarnos en automóviles, aumentar la productividad mediante máquinas cada vez más sofisticadas, tener siempre carne para el consumo, movernos de un extremo al otro del planeta, etcétera– y la realidad de los males que empezamos a padecer es tan grande que no podemos ver ya sus causas y nos enfrentamos a ellos como si se tratara de absurdas calamidades provocadas por una naturaleza ciega.La ciencia moderna y su actividad técnica, como lo mostró Hannah Arendt, han activado procesos irreversibles en la naturaleza, fenómenos que sin la intervención humana no existirían.
Esta actitud inédita, que miraba ya Rousseau al criticar el poema de Voltaire, ha desencadenado en la naturaleza procesos irreversibles que escapan a nuestro control y siguen su propia evolución, colocando a la humanidad en una posición radicalmente nueva en relación con el mal. “Al reemplazar lo sagrado por la razón y la ciencia –escribe Dupuy– el mundo moderno perdió el sentido del límite y con ello sacrificó el sentido”, al grado de que el mal que provocamos todos parece anónimo, cuando en realidad es el fruto de nuestras elecciones técnicas y económicas. Heráclito lo dijo inmejorablemente con la sabiduría de la poesía y el mito: “El hombre no sobrepasará sus límites”, y si lo intenta, “las erinias que guardan la justicia sabrán castigarlo”.
Las erinias nos pertenecen. Están en las desmesuras de nuestros actos que, al volverse colectivos por la técnica, sólo pueden ser resueltos de manera política. Hacernos responsables del mal ya no puede ser el fruto de una sanción sagrada e individual, sino de un consenso político por el cual midamos las consecuencias de nuestros actos y la necesidad de limitarlos por el bien de todos.Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.
fuente- Proceso

lunes, 4 de mayo de 2009

Latente, plan federal para expropiar tierras, afirman atenquenses


Blanche Petrich
Enviada
San Salvador Atenco, Mex., 3 de mayo. Aunque el decreto que pretendía expropiar las tierras de los campesinos de San Salvador Atenco para construir un aeropuerto internacional fue derrotado ya una vez por las movilizaciones populares, en 2002; aunque ese gesto de resistencia fue duramente castigado con muerte, prisión y tortura en 2006, hoy –2009– sigue viva la intención gubernamental de instalar en la región un plan similar, advirtieron los representantes del Comité Justicia para Atenco.
Por eso el gobierno tiene presos a 11 dirigentes de este movimiento, con sentencias que van de 31 años a nueve detenidos en el penal estatal de Molino de Flores, Texcoco, hasta 67 años y 12 años, a tres recluidos en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano. Son los rehenes del Estado. Los quieren mantener presos hasta que los pobladores de Atenco decidan vender sus terrenos, aseguró el periodista Luis Hernández Navarro.
Ayer, día de la Santa Cruz, los habitantes de este pueblo y quienes simpatizan con su causa se rebelaron contra la orden federal de no congregarse, no abrazarse y ni siquiera estrecharse civilizadamente la mano. Pese a lo que todos los oradores coincidieron en calificar de golpe de Estado sanitario, hubo un nutrido mitin frente a la casa ejidal del pueblo para refrendar su determinación de no olvidar lo ocurrido aquí mismo el 3 y 4 de mayo de 2006.
Fueron varios cientos de personas. Las suficientes para rebasar la sombra de dos grandes toldos. En el templete, flanqueando a Trinidad Ramírez, esposa de Ignacio del Valle, líder del Frente Popular de Defensa de la Tierra (FPDT), quien tendría que vivir 157 años para alcanzar la libertad, si acaso se cumpliera la atroz injusticia de su sentencia carcelaria, empuñaron el machete y se ciñeron el paliacate simbólico gente de cine y teatro, como Daniel Jiménez Cacho, Bruno Bichir, Ofelia Medina, Julieta Egurrola y Giovanna Cavasola; gente de letras e ideas, como Adolfo Gilly, Gilberto López y Rivas y Hernández Navarro, además de defensores de derechos humanos como el general José Francisco Gallardo y Edgar Cortés.
Otros, a la distancia, hicieron sentir su presencia, como el obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, quien llamó por teléfono para que su voz fuera escuchada por todos: “A la gente de Atenco –dijo– les deseo que su resistencia pacífica sea coronada por el éxito”.
Uno a uno pasaron al micrófono. El antropólogo López y Rivas expresó que Atenco es un símbolo del afán del Estado de castigar a todo lo que se opone, lo que critica, lo que resiste. Comentó que uno de los temas de debate en la política hoy día es sobre el debilitamiento del Estado. Y sí, tenemos que discutir sobre el debilitamiento del Estado en sus obligaciones de garantizar la salud y la educación básicas para la población y el fortalecimiento en su capacidad de reprimir y permitir a los capitales apoderarse de todo lo que los pueblos poseen y producen.
El politólogo Adolfo Gilly reiteró la importancia de centrar los movimientos populares hoy día en la defensa por la libertad de los presos políticos de México, no sólo los de Atenco sino también la indígena ñañú Jacinta Francisca Marcial, de Querétaro, los ocho campesinos de Bachajón y muchos más.
Durante el acto, Rosa Nelly Urrutia, madre de Héctor Galindo, uno de los presos en el Altiplano, denunció una vez más que hace siete meses no se le permite visitar a su hijo pues, como madre adoptiva, según la autoridad penitenciaria, no ha acreditado su parentesco con el reo. Ella inició una huelga de hambre frente a Los Pinos la víspera de la visita del presidente Barack Obama a México. Un funcionario de la oficina de la presidencia, Arturo Matus, la convenció de interrumpir su protesta a cambio de intervenir para resolver su problema. Y desde entonces no me ha cumplido. Cada día de visita mi hijo me espera. Y yo no lo voy a defraudar, dijo.
Muchas cartas se recibieron y leyeron en el acto. De la presa política Gloria Arenas, desde el penal de Chiconautla; de Valeria Palma, violada y expulsada a Chile hace tres años; de América del Valle, prófuga con una orden de captura. La carta que no llegó fue la del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En cambio, el FPDT dio a conocer una misiva dirigida al todas las instancias de liderazgo del EZLN, recordando que los atenquenses siempre encontraron en los zapatistas un apoyo fraterno y expresando su solidaridad a las agresiones que estos días sufren en Chiapas.

fuente- la jornada

domingo, 3 de mayo de 2009

Libertad y justicia para Atenco

En medio de la confusión y el pánico causados, no tanto por la crisis de la fiebre aviar o influenza porcina, sino por las medidas poco coherentes y hasta barruntadas de un marcado tinte fascista que en las últimas horas ha adoptado el gobierno federal para combatir la propagación del virus AH1N1, la Campaña Nacional e Internacional Libertad y Justicia para Atenco sigue viento en popa, exigiendo a los cuatro vientos la liberación inmediata e incondicional de los 12 presos políticos pertenecientes al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT).
Como señalamos en nuestra entrega anterior, los actuales presos del FPDT fueron injustamente sentenciados a penas que, en el caso de Ignacio del Valle, rebasan los 100 años de cárcel. Se trata de una venganza de Estado en contra del movimiento que logró frenar el otrora “proyecto más importante” del sexenio foxista: el Aeropuerto Internacional de Texcoco. Por lo mismo, los compañeros del FPDT han sentido, desde hace años, toda la fuerza paramilitar de los distintos niveles de gobierno.
Durante el operativo policiaco del 3 de mayo de 2006, en el que fueron apresados Del Valle y sus compañeros, los cuerpos de seguridad pública que embistieron en contra de la población de Atenco y del FPDT, incluidos activistas y comunicadores de otras partes de México y el mundo, realizaron toda suerte de escandalosas vejaciones, tales como el asesinato de dos jóvenes, la violación sexual masiva y tumultuaria en contra de medio centenar de mujeres y la detención arbitraria de 207 personas. Ciertamente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación “estudió” el asunto e hizo distintas recomendaciones para que tales brutalidades no se vuelvan a repetir; sin embargo, no emitió ninguna resolución de fuerza ni castigó ejemplarmente a los culpables de tales atrocidades, a pesar de que la Constitución le señala la obligación de intervenir, como máximo órgano judicial y no como colegio académico, en aquellos casos en los que exista una conculcación grave a las garantías constitucionales.
Señala un reciente comunicado del Comité Libertad y Justicia para Atenco que “desde entonces se han venido acumulando irregularidades jurídicas escandalosas que mantienen en la cárcel a 12 presos políticos con condenas tan injustas como la impuesta a Ignacio del Valle por 112 años de prisión, a Felipe Alvarez y Héctor Galindo por 67 años, y a otras nueve personas –Oscar Hernández Pacheco, Alejandro Pilón, Julio Espinosa, Juan Carlos Estrada, Jorge Ordóñez, Adán Ordóñez, Narciso Arellano, Inés Rodolfo Cuéllar y Eduardo Morales– que han sido sentenciados a 31 años, 11 meses y 15 días de cárcel. Cabe mencionar que América del Valle y Adán Espinosa Rojas se encuentran en condición de perseguidos y que 52 personas siguen en proceso, aunque en libertad”.
Los presos del FPDT lo son injustamente, pues, tal como lo ha acreditado su defensa, fueron falsamente acusados de hechos inexistentes y condenados por delitos que nunca cometieron; por lo mismo, resulta fundamental apoyar los puntuales reclamos de la Campaña Nacional e Internacional Libertad y Justicia para Atenco: 1) libertad a los 12 presos políticos de Atenco; 2) cancelación de las órdenes de aprensión a los dos perseguid@s; 3) revocación y anulación de las sentencias; 4) respeto irrestricto de los derechos humanos de los detenidos y perseguid@s; 5) castigo a los responsables de las violaciones a los derechos humanos; 6) alto a la criminalización contra los movimientos sociales en México.
fuente- la jornada

sábado, 2 de mayo de 2009

A 3 años de la represión, el FPDT aún lucha por liberar a pobladores



Blanche Petrich /I
Enviado
San Salvador Atenco, Méx. La lógica de Paulino Zavala es irrebatible: “Si estaba ya muerto hace tres años, cuando me agarró la policía en su entrada a San Salvador Atenco, pues ahora estoy aquí, con el Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra”. Tan muerto lo habrán visto los policías que lo tundían a patadas, ese 4 de mayo de 2006, que Paulino recuerda perfecto haber oído el siguiente diálogo, antes de perder el conocimiento:
–Mi comandante, este hombre ya se nos murió.
–¡Pendejos! Les dije que no pegaran tan fuerte.
Desmayado, fue uno de los cientos de detenidos esos días. Bajo arresto fue internado en el hospital López Mateos de Toluca con dos disparos de bala, uno en el pie izquierdo y otro en la pantorrilla, varias costillas rotas, una herida en la cabeza que requirió 77 puntadas y contusiones varias en todo el cuerpo. Y la diabetes, a tope. Así de maltrecho fue internado en el penal de Santiaguito cuatro días después. Casi nunca abandonó la enfermería. A las pocas semanas fue liberado, sin cargos, sin una disculpa, mucho menos reparación del daño. A rehacer su vida, a los 63 años, en cualquiera de los dos oficios que ha desempeñado en la vida: carpintero y carnicero.
“Mire nomás –muestra su pantorrilla enjuta remangándose el pantalón– por aquí entró una bala, por aquí salió”.
Trinidad Ramírez del Valle lo pone de ejemplo: “Y como él, todos aquí, en Atenco. Tenemos la memoria tan fresca como entonces. Que no se equivoque Enrique Peña Nieto. No nos ha vencido”. Paulino interviene con filosofía: “Hay muchos gobernadores como él. Pero cada cosa tiene su tiempo. El pueblo ya se inconformó contra esos personajes, ya verán”.
Se acerca el tercer aniversario de la represión en Atenco y los activistas del Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) vuelven a salir, pese a las restricciones obligadas por la epidemia que ha congelado la vida social y política de México. Los postes y bardas de San Salvador y pueblos aledaños se han llenado de carteles conmemorativos. Destaca uno, hecho con una foto que les ha enviado el roquero plurirracial Manu Chao para que la usen en su propaganda, junto con un gran autógrafo y una consigna manuscrita: “Atenco, tierra, libertad y justicia”.
Resistir en tiempos de influenza
El programa original de la conmemoración se ha modificado y adaptado a los tiempos de la influenza. El día tres habrá adorno de la cruz de mayo de cinco metros de altura que hace un año levantaron en el cerro de Huaxtepec en honor a los caídos, pero no habrá concentración ni marcha al Distrito Federal el día cuatro.
Por lo tanto, no será posible medir ese día la adhesión que el frente sigue teniendo entre los pueblos de la región texcocana. Una adhesión que, en opinión de Marta Pérez, otra dirigente, se ha ido reconstruyendo por encima del miedo que sembró la brutalidad policiaca los días 3 y 4 de mayo de 2006. “Claro que aquí todavía hay gente traumada, que prefiere la sumisión ante la amenaza de la represión. El sentimiento de indefensión que deja en una comunidad una experiencia como la de hace tres años es muy grande. Pero nosotros hemos visto que ahora, cuando salimos a pegar carteles, la gente ya no pasa de largo sino que se acerca a preguntar cómo vamos, como están los presos. Nos dicen: estamos con ustedes”.
Marta Pérez es sicóloga, del pueblo vecino de Acuexcómac. El día de la ocupación policiaca en Atenco logró salir de las barricadas populares que bloqueaban la carretera y llegar a su casa. Sabía que había una traición interna y que algunos líderes del FPDT iban con la policía, listas en mano, señalando los domicilios de todos los líderes. Ella tomó a su madre enferma y logró huir. Fue una de las acusadas de “secuestro equiparado”. Se emitió una orden de aprehensión en su contra. Parte de su exilio lo pasó lejos de su pueblo, pero regresó: “Me disfrazaba cuando salía a la calle. La gente por lo bajo me murmuraba: ‘Cuídate’”. Un juzgado le otorgó un amparo en septiembre de 2007.
Apenas pudo se reincorporó al trabajo del frente. “Me da más miedo no luchar, ser una mexicana apática y manipulada”. Otro factor ayuda a los atenquenses. “La memoria de la derrota del decreto expropiatorio de nuestras tierras para hacer el aeropuerto en Atenco sigue latiendo. Ahora es más difícil, eso sí. Y nuestras preocupaciones son otras. La primera, sacar a nuestra gente de la cárcel”.
Entrevista colectiva al pie del mural
Trini ha dispuesto que se reúnan algunos de los protagonistas del FPDT con La Jornada en las escalinatas de la casa ejidal, al pie de los murales que recorrieron el mundo en fotografías durante los años de agitación. Paulino lanza al aire dos o tres cohetes, infalible método de convocatoria. En cuestión de minutos empiezan a llegar. Entre los primeros aparecen Manuelito Rosas y Panchito Alarcón, ambos octagenarios, la vieja guardia del movimiento.
Y varios más. Todos con muchas historias que contar.
Como la de Gil Morales. En 2002 fue apresado y brutalmente golpeado. “El cuatro en la madrugada, cuando empezó el avance de la Policía Federal Preventiva y la Agencia de Seguridad Estatal por la carretera, cerrando una pinza sobre el pueblo, nos reunimos de urgencia los hermanos. Somos 13. Dos de ellos estaban hospitalizados, graves. Resolvimos no meternos en problemas. Pero cuando llegué a mi casa me encuentro con que muchos muchachos que habían llegado a Atenco se refugiaron ahí, el peor lugar. Yo sabía que ahí iban ir a registrar porque yo había estado preso, traté de advertirles pero, ¿ya que podía hacer? Me metí a una bodega con mi esposa y mis cinco hijos. Al poco rato llegó una cuadrilla rabiosa de policías a golpear y detener a todos 38 en total. Desde mi escondite oíamos los golpes, las humillaciones, los ultrajes a las mujeres. Como no me encuentran echan gas lacrimógeno y el más pequeño de mis hijos empezó a toser. Pensé que nos iban a descubrir pero el paso de un helicóptero ahogó el ruido. ¿Ve por qué sí creo en los milagros?”
Gil ha sido comerciante y criador de puercos. Fue funcionario del PAN a nivel municipal. “Vi como mi partido dio un giro de 180 grados a su doctrina. Renuncié y me dediqué totalmente a la defensa de la tierra”. Con gente como él se fue conformando el frente donde, dice, hay ex priístas, ex panistas, ex perredistas, católicos... de todo.
fuente- la jornada

domingo, 26 de abril de 2009

Demandan ante la ONU castigo contra los represores de pobladores de Atenco


Emir Olivares Alonso

Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y participantes de la campaña Libertad y Justicia para Atenco se reunieron con el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACUNDH), Alberto Brunori, ante quien expusieron que, a tres años de los hechos en San Salvador Atenco, las violaciones a las garantías fundamentales perpetradas por varios sectores gubernamentales continúan en la impunidad, además de que los luchadores sociales que están presos por esos acontecimientos enfrentan deplorables condiciones carcelarias.
El objetivo de los quejosos es que la oficina haga un extrañamiento al gobierno mexicano para que reconozca su responsabilidad en los hechos. “Sólo de esta manera el Estado mexicano podrá ser consecuente con la imagen que se ha forjado en el ámbito internacional como actor relevante en materia de derechos humanos. Un liderazgo que no se refleja efectivamente en las condiciones de vida en México, las cuales, desafortunadamente, parecen cada día menos favorables para la vigencia de las garantías fundamentales”.
Acciones de campaña
Mediante un documento se le dieron a conocer las acciones de la campaña orientada a lograr la libertad de los presos políticos y la justicia para Atenco, como las actividades que el próximo 3 de mayo se desarrollarán en aquel municipio y la marcha del Ángel de la Independencia a la Secretaría de Gobernación que se efectuará un día después.
Representantes del FPDT, el abogado Leonel Rivero y el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, Luis Arriaga, expusieron ante Brunori las violaciones a los derechos de los atenquenses perpetradas durante los operativos del 3 y 4 de mayo de 2006, las condiciones carcelarias de los 12 “presos políticos”, sobre todo de Héctor Galindo, Felipe Álvarez y el líder del FPDT, Ignacio del Valle, quienes se encuentran recluidos en el penal de máxima seguridad del Altiplano sentenciados, los dos primeros a más de 67 años, y Del Valle a más de 140.
Asimismo, destacaron “la importancia” de que la OACUNDH apoye la solicitud para que Galindo, Álvarez y Del Valle sean trasladados de ese penal federal a uno estatal.
Resaltaron que el caso debe ser de interés para la oficina debido al seguimiento que lleva a cabo sobre los derechos humanos en México y “por su actividad para el fortalecimiento de la sociedad y el establecimiento de mecanismos que promuevan las obligaciones del Estado en la materia”.
Recordaron que diversos organismos nacionales e internacionales han acreditado que durante la incursión policiaca en ese municipio se presentaron varias violaciones a garantías fundamentales. El operativo “arrojó un saldo de 207 detenidos, dos jóvenes asesinados, medio centenar de mujeres que sufrieron violaciones, abusos sexuales, tortura y cateos ilegales. Lamentablemente, todas estas violaciones siguen impunes”.
Ante Brunori los quejosos señalaron que, a tres años de los hechos, 12 personas han sido sentenciadas “injustamente”, acusadas por secuestro equiparado, siendo los más “graves” los de los tres recluidos en el Altiplano por la “dureza, irregularidad e ilegalidad de los procesos y condenas” en su contra.
Entre los firmantes del documento destacan los obispos Samuel Ruiz y Raúl Vera López, emérito de San Cristóbal de las Casas y de Saltillo, respectivamente; Miguel Concha Malo, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria; las actrices Ofelia Medina y Julieta Egurrola; el cantante y músico Manu Chao; el académico Adolfo Gilly, los periodistas Luis Hernández Navarro y Miguel Ángel Granados Chapa.
fuente- la jornada

viernes, 24 de abril de 2009

EL LADO OBSCURO DEL LIBERALISMO

JAVIER SICILIA
En sus grandes ensayos, Hannah Arendt puso al descubierto que los rostros históricos del totalitarismo –fascismos y comunismos– surgían de una fuente común: la intromisión de la técnica en el ámbito de la política. Para Arendt, que venía de un estudio atento del mundo griego, la política –que estaba por encima del hacer mediante la técnica– es el acto puro, el de los hombres libres que echan a andar, en la red de relaciones humanas, procesos de acción y reacción que, a diferencia de la técnica, son imposibles de controlar.
Es el sitio del ejercicio de las virtudes y de la gratuidad perfecta en beneficio del común.Los totalitarismos, sin embargo, al tratar de controlar ese ámbito de lo impredecible y recomponer la vida común, introdujeron dos tipos de ideas aparentemente contrarias pero funcionalmente equivalentes: la historia y la raza; la historia y la biología, como dos formas del hacer, del producir y controlar un mundo para el futuro.
Con ello, dice Arendt,- hicieron de la política una técnica extrema o, como señala Georges Voet al comentarla, “una fabricación que abarca la totalidad de lo real, incluyendo a los seres humanos (...) Al prometer a las masas ‘la producción’ final de la historia (el comunismo) o la ‘creación’ de la forma final de lo vital (la raza superior) –o mejor, al prometer una escatología, es decir, ‘las cosas últimas’ para toda la humanidad–, convirtieron lo político en un producto de la técnica e iniciaron la era de la tecnología política o de la política como tecnología o de la negación de lo humano”.Aunque aparentemente el último de los totalitarismos históricos cayó con el desplome del Muro de Berlín en 1989, se ha dado poca importancia –de ahí que diga aparentemente– al totalitarismo que hay detrás del único régimen que quedó en pie: el liberalismo.

La teoría clásica liberal –que nació como una respuesta a la Iglesia y a los Príncipes que habían desechado el sentido político griego y acaparado el dominio público– quería fundar un orden civil y político basado en un pluralismo ajeno a cualquier orden dado de antemano. Para ello creó una sociedad plural con un mecanismo regulador, el Estado, que permitiera a los hombres funcionar juntos mecánicamente.

Si no era el retorno a la polis griega, era, al menos, un sitio que garantizaba, como creía Hegel, su posibilidad en el tiempo y más allá de la esclavitud de la que el mundo griego no pudo escapar. Por desgracia, la defensa que el liberalismo hizo de esa pluralidad la hizo de la misma manera que, después de él, la hicieron los totalitarismos: “mediante –vuelvo a Voet– la propagación de (una técnica) políticamente desregularizada y desregularizadora: la del trabajo productivo y el mercado ordenado hacia un consumo ilimitado”.

No la historia ni la raza, sino el Mercado. Un mecanismo que, lo había visto con mucha claridad Arendt a mediados del siglo XX, terminaría por someter lo político a lo puramente vital, a la pura sobrevivencia.Esta forma sutil del totalitarismo, a pesar de las críticas de Gandhi, de la escuela de Frankfurt, de Marcuse, del 68 y de las más recientes y más penetrantes de Foucault, Baudrillard o de la lucha zapatista, es constantemente legitimada por los Estados y los medios de comunicación en formas cada vez más contrarias a la pluralidad democrática.

Tomemos dos ejemplos simples, pero que hablan del vínculo del liberalismo con los totalitarismos duros. En el período electoral que estamos viviendo, el IFE, en su campaña publicitaria, no deja de repetir en sus spots: “Así nuestra democracia crece y crecemos todos”. Junto a él, el gobierno de Morelos no cesa también de publicitarse con un eslogan que suena al del letrero que pendía a la entrada de Auschwitz (“El trabajo los hará libres”): “Morelos, tierra de libertad y de trabajo”. Para los liberales –algo que también está en Marx cuando escribe: “Si no hay más no habrá nada”–, el crecimiento y el trabajo son la panacea universal.

Para ellos, el crecimiento sin límites del mercado y de los votantes es sinónimo de vida política y democrática. Los mecanismos de producción y de distribución de bienes están para ellos en íntima relación con el pluralismo político entendido en clave individualista.

Con ello, el liberalismo, al igual que lo hicieron los totalitarismos duros, ha destruido la noción política clásica de “la vida buena”, de la libertad que consiste en el equilibrio entre el hacer y el acto puro, gratuito y alegre del ser virtuoso. “En el liberalismo –dice bien Georges Voet– ya no hay ideas fundamentales o bienes sustanciales.

Lo único que hay de básico es un mecanismo regulador (…) que promete maximizar los intereses mediante el ficticio y simplista mecanismo de la ley de la oferta y la demanda”. Una ficción que la crisis y el intento de los Estados por rearticularla han puesto al desnudo como el sesgo totalitario de la libertad liberal. ¿Cómo destruirlo? Su rostro está ahí, más claro que nunca; las maneras de victimarlo están también ahí, enterradas en el corazón de lo humano e iluminadas por las críticas más radicales y las luchas más virtuosas.

Gandhi lo entendió muy bien al propugnar una economía moral de subsistencia y el gozo de la gratuidad de la política donde los hombres equilibran la vida humana bajo la luz de las virtudes.

Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.